Corrientes, sábado 21 de marzo de 2026

Política Corrientes
BAJA PARTICIPACIÓN Y ALTA TOLERANCIA

Encuesta nacional revela elevado desinterés juvenil por la política

21-03-2026
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Un informe desarrollado por la UBA describe a una juventud argentina que establece una relación pragmática con la política, caracterizada por un bajo nivel de involucramiento, una marcada diferencia entre expectativas personales y colectivas, y una elevada tolerancia a la diversidad de opiniones, configurando así una ciudadanía en formación con rasgos moderados y escasa inclinación al conflicto.

El informe titulado “Jóvenes: valores, política y democracia 2025” fue elaborado de manera conjunta por el Observatorio Pulsar.UBA —integrado por el IGEDECO de la Facultad de Ciencias Económicas y la carrera de Ciencia Política de la Universidad de Buenos Aires— y la Asociación Conciencia, en el marco de una iniciativa orientada a analizar las percepciones juveniles sobre la política y la democracia en el país.

La investigación se basó en una encuesta nacional aplicada a 2.494 estudiantes de entre 16 y 19 años, diseñada bajo criterios de representatividad estadística. La muestra fue cuidadosamente estratificada por variables como provincia, edad, sexo y tipo de gestión escolar, y se implementó mediante un proceso multietápico en escuelas y aulas, lo que permitió alcanzar una cobertura amplia y heterogénea del universo juvenil argentino.

El relevamiento, de carácter presencial y autoasistido, se propuso captar percepciones, valores y actitudes de los jóvenes frente a la política, el país y su propio futuro. Posteriormente, los datos fueron ponderados para corregir posibles desbalances muestrales y asegurar la validez de los resultados, consolidando así una base empírica robusta para el análisis de tendencias generacionales.

PERCEPCIONES SOBRE EL PAÍS Y LA POLÍTICA

Entre los principales hallazgos del estudio se destaca la presencia de sentimientos ambivalentes respecto de la situación nacional. Los jóvenes no expresan una visión completamente negativa del país, pero sí manifiestan preocupación por el presente, combinada con una expectativa moderada de mejora, lo que configura una mirada compleja que evita tanto el pesimismo absoluto como el optimismo irrestricto.

En contraste, la percepción sobre la vida personal y el futuro individual aparece significativamente más optimista. Esta brecha entre expectativas colectivas e individuales se presenta como un elemento clave para comprender el comportamiento político juvenil, en tanto revela una confianza más firme en las trayectorias personales que en el devenir del contexto nacional.

En este escenario, la política no ocupa un lugar central en la vida cotidiana de los jóvenes. El interés general es bajo y las conversaciones sobre estos temas son limitadas, aunque no inexistentes, configurando un vínculo de baja intensidad que no implica rechazo, sino una forma más selectiva y menos ritualizada de involucramiento.

CONDICIONANTES SOCIALES Y VÍNCULOS

El informe señala que el capital cultural del entorno familiar incide de manera significativa en la construcción de percepciones y expectativas. Aquellos jóvenes provenientes de hogares con mayor nivel educativo o con mayor acceso a libros tienden a desarrollar visiones más positivas tanto sobre el país como sobre su propio futuro, evidenciando la persistencia de desigualdades en la formación de opiniones.

En relación con las expectativas a futuro, una proporción relevante de los encuestados expresa su intención de permanecer en el país, aunque también se registra un segmento significativo que contempla la posibilidad de emigrar, lo que refleja tensiones entre arraigo y búsqueda de oportunidades en contextos más favorables.

El estudio también destaca que el interés por la política es mayoritariamente bajo, con cerca de siete de cada diez jóvenes que se declaran poco o nada interesados. Sin embargo, este desinterés presenta matices según el contexto socioeducativo, ya que quienes cuentan con mayor capital educativo muestran niveles relativamente más altos de interés, lo que refuerza el papel del entorno familiar en la socialización cívica.

En cuanto al consumo informativo, las redes sociales se consolidan como la principal fuente de acceso a noticias y contenidos políticos, aunque los medios tradicionales, como la televisión, mantienen presencia. A su vez, las conversaciones interpersonales y el ámbito escolar funcionan como canales complementarios, aunque con menor incidencia frente al predominio del entorno digital.

Por último, en el plano de los vínculos sociales, la política no emerge como un factor determinante en las relaciones entre los jóvenes. Las diferencias de opinión rara vez generan conflictos significativos, lo que marca un contraste con generaciones adultas más atravesadas por la polarización. La mayoría afirma coincidir políticamente con sus padres, aunque con variaciones según edad y contexto educativo, y se observa un alto nivel de tolerancia, evidenciado en el rechazo a juzgar a otros por sus ideas y en la disposición a mantener vínculos con quienes piensan distinto.