El ensayista, editor y profesor de la Universidad de Buenos Aires, Alejandro Katz, cuestionó con dureza las recientes declaraciones del presidente Javier Milei acerca de la posibilidad de involucrar a la Argentina en el conflicto en Medio Oriente. En una entrevista radial, el intelectual sostuvo que una eventual alineación del país con acciones militares impulsadas por Donald Trump y el gobierno de Benjamin Netanyahu resultaría inconveniente y carente de justificación. “No solo no es necesario, sino que es inconveniente, por decir lo menos”, afirmó, al ser consultado sobre la pertinencia de una participación argentina en ese escenario geopolítico.
Katz argumentó que el contexto internacional actual no ofrece fundamentos claros para respaldar una ofensiva militar contra Irán. Según explicó, el propio discurso previo de las autoridades estadounidenses había señalado que las capacidades nucleares iraníes habían sido destruidas tras un ataque aéreo realizado en coordinación con Israel. En ese sentido, subrayó la inconsistencia entre aquellas afirmaciones y la posterior justificación de una ofensiva militar. “Hace solo algunas veces, como todos sabemos, declaró que las capacidades nucleares de Irán habían quedado totalmente destruidas con el ataque aéreo que efectuó en combinación con Israel, de tal modo que no es creíble la afirmación de que Irán era una amenaza existencial para Estados Unidos y por eso la necesidad del ataque”, señaló.
En esa línea, el académico sostuvo que el escenario internacional se encuentra marcado por una falta de claridad respecto de las verdaderas motivaciones detrás de la ofensiva. “Ahora, nadie entiende, se pueden hacer muchas hipótesis, pero nadie entiende las verdaderas razones de este ataque, por tanto, es muy difícil acompañar una agresión declarada unilateralmente a un país que, por las mismas declaraciones del atacante hace un tiempo, no constituía una amenaza, fuera de todo ordenamiento legal internacional”, expresó.
Katz también consideró que la situación constituye una ruptura de principios fundamentales del derecho internacional. Desde su perspectiva, la ofensiva militar y las declaraciones que la acompañan no solo transgreden normas jurídicas sino también criterios básicos de convivencia entre naciones. “Todos entendemos que lo que está ocurriendo es un disparate, es una violación de las reglas internacionales, pero también es una violación del derecho, del sentido común, de los principios de no intervención, etcétera”, afirmó.
El ensayista cuestionó especialmente la postura adoptada por el mandatario argentino en ese contexto. A su juicio, resulta incomprensible que el jefe de Estado manifieste apoyo a una alianza militar que, en su interpretación, actúa de manera desproporcionada. “No se entiende que en ese contexto, Miley haga declaraciones como las que hace a favor de una alianza entre Estados Unidos y Israel que está actuando de un modo totalmente enloquecido”, sostuvo durante la entrevista.
RIESGOS PARA ARGENTINA Y CRÍTICAS A LA RETÓRICA PRESIDENCIAL
Katz advirtió además que las declaraciones presidenciales podrían implicar riesgos para la seguridad del país. Recordó que la Argentina ya fue escenario de atentados vinculados al fundamentalismo islámico y consideró que la retórica utilizada por el mandatario podría reactivar tensiones innecesarias. En ese marco cuestionó la afirmación del presidente respecto de su alineamiento con el Estado israelí. “Por lo demás, señalar que es el presidente masionista de la tierra, no siendo judío y teniendo enfrente un Estado de Israel muy cuestionado desde hace tiempo, pero particularmente en los últimos años por su política sobre Gaza y sobre Palestina y los territorios ocupados en general, exponiéndose a que haya represalias en un país como el nuestro que ya sufrió ataques del fundamentalismo islámico y particularmente del fundamentalismo vinculado con el islamismo”, advirtió.
El intelectual también criticó la referencia presidencial a una eventual victoria militar en un conflicto del cual la Argentina no participa formalmente. A su entender, ese tipo de expresiones contravienen los procedimientos institucionales previstos por la legislación nacional. “Y además, hablar en primera persona de que vamos a ganar una guerra que nuestro Congreso no ha decretado como ordena la ley”, remarcó.
Para Katz, el conjunto de declaraciones y posicionamientos constituye una secuencia de decisiones y expresiones públicas que exceden el plano de lo anecdótico y pueden tener consecuencias diplomáticas. “Quiere decir, todo es una combinación de dislates, de declaraciones surgidas de una mente calenturienta, de una mente fuera de la realidad, pero que trascienden lo pintoresco porque está hablando de la implicación de nuestro país en un conflicto que de por sí carece de legitimidad”, sostuvo.
Al mismo tiempo, aclaró que su crítica no implica una defensa del régimen político iraní. El profesor enfatizó que su posición se fundamenta en la necesidad de preservar reglas básicas del sistema internacional. “Y quiero aclarar que de ningún modo yo hago una defensa del régimen de los ayatollahs y del fundamentalismo islámico, pero creo que si no nos ocupamos de preservar ciertas reglas del derecho internacional, de la convivencia, ciertos esfuerzos para conservar la paz, este mundo va a desbarrancar como lo está haciendo”, explicó.
Katz advirtió que el conflicto ya produce efectos económicos y geopolíticos en distintas regiones del mundo. En particular, señaló que la escalada militar tiene impacto en los mercados energéticos y en la estabilidad internacional. “Ya los efectos del ataque israelí norteamericano sobre Irán se están haciendo sentir fuertemente en las economías por el alza en los precios del petróleo”, indicó.
CRÍTICAS POLÍTICAS A MILEI Y ANÁLISIS DEL ESCENARIO ARGENTINO
El ensayista también vinculó la actual situación internacional con otras tensiones globales. En ese sentido sostuvo que determinadas acciones militares podrían generar precedentes que legitimen conflictos existentes. “Este ataque está dando legitimidad a la agresión rusa sobre Ucrania. Quiero decir, estamos entrando en un mundo convulso, en un mundo impredecible, en un mundo peligroso”, afirmó.
Ante ese panorama, Katz consideró que la responsabilidad de un jefe de Estado consiste en adoptar una posición prudente frente a conflictos internacionales de alta complejidad. “Y en esa situación la obligación del presidente es conservar la prudencia y la distancia y alinearse con las fuerzas racionales y pacifistas del mundo, y no hacer declaraciones altisonantes que carecen no sólo de todo fundamento, sino de toda racionalidad”, expresó.
El profesor también se refirió a la relación política entre el mandatario argentino y el líder estadounidense. En su análisis, sostuvo que el vínculo presenta rasgos de dependencia política. “Y he establecido con Trump una relación de vasallo dispuesto a ser maltratado, dispuesto a reconocer en el otro todo lo que el otro dice como algo valioso, y todo el poder como un poder legítimo, y a la vez a maltratar a quienes pueden maltratar por debajo su uso, como vemos en cada intervención pública que hace”, sostuvo.
Katz profundizó su crítica al considerar que las decisiones presidenciales no responden a una estrategia política definida sino a impulsos personales. En ese sentido expresó: “Entonces, yo creo que más que consideraciones de orden político, a mi ley lo guían consideraciones, ni siquiera consideraciones, reacciones o reflejos de orden psíquico”.
Finalmente, el ensayista reflexionó sobre el contexto político argentino y la ausencia de alternativas claras en la oposición. Según su diagnóstico, el escenario electoral se caracteriza por un fuerte malestar social combinado con una falta de liderazgos capaces de canalizarlo políticamente. “La gente no lo aprecia, la gente está muy preocupada por la marcha de los asuntos públicos. Y sin embargo, no hay ninguna alternativa. No hay ninguna alternativa creíble, no hay ninguna alternativa atractiva, no hay ningún discurso que provoque una emoción que motive el voto”, concluyó.