El jefe de Gabinete Manuel Adorni quedó en el centro de un nuevo escándalo luego de que se conociera que su esposa, Bettina Angeletti -quien trabaja como coach ontológica y no forma parte de la estructura del gobierno-, viajó a Nueva York junto a la comitiva presidencial. La polémica situación se conoció tras la difusión de una foto durante la visita oficial a la tumba del rabino Menachem Mendel Schneerson.
Una comitiva “nutrida” de familiares
Ante las críticas, Adorni intentó justificar sin éxito la presencia de su esposa en declaraciones televisivas. “Mi mujer iba a viajar a Nueva York. De hecho tenía el pasaje comprado para viajar el 26 de febrero”, sostuvo. Según explicó, el itinerario presidencial cambió y decidió que lo acompañara en el viaje: “Yo quería que mi mujer me acompañe. Por lo tanto la Presidencia la invitó a que me acompañe en el avión presidencial porque no había otra forma”.
El funcionario también apeló a razones personales para explicar la decisión. “Estos son trabajos muy sacrificados y la verdad que era mi deseo que mi mujer me acompañe”, dijo. Y agregó: “Yo vengo una semana o cinco días a deslomarme, como todos los que vienen a Nueva York. Quería que mi esposa me acompañe porque es mi compañera de vida y porque es la que me da una mano acá. Pero no le sacamos un peso al Estado eh”.
Adorni intentó además despegar al Estado de cualquier gasto vinculado al viaje. “Te aclaro que los gastos de ella se los paga ella, el vuelo se lo pagó ella y la vuelta se la paga ella”, afirmó visiblemente enojado. En ese sentido, aseguró que tampoco utiliza fondos públicos para su actividad personal: “Mis viáticos, mi comida y mi movilidad me lo pago yo”.