Corrientes, sábado 07 de marzo de 2026

Política Corrientes
DIAGNÓSTICO DE CRISIS EN LA INDUSTRIA Y EL COMERCIO

CGERA alerta sobre el impacto de las importaciones en la producción

07-03-2026
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El presidente de la Confederación General Empresaria de la República Argentina (CGERA), Marcelo Fernández, entrevistado por momarandu.com advirtió sobre la crisis que atraviesa la industria nacional debido a la caída del consumo, la facilitación de importaciones y el avance de las plataformas digitales de venta. Afirmó que la situación responde a un “plan estratégico” del gobierno, cuestionó la eliminación de controles al comercio exterior y señaló que actualmente “no hay ningún programa” estatal de apoyo productivo para las pequeñas y medianas empresas.

El presidente de la Confederación General Empresaria de la República Argentina, Marcelo Fernández, entrevistado por momarandu.com advirtió sobre la delicada situación que atraviesan las empresas en el país y sostuvo que el escenario actual presenta niveles de dificultad inéditos para el sector productivo. En declaraciones radiales, el dirigente empresarial describió un panorama crítico marcado por la caída del consumo, el incremento de las importaciones y la pérdida de competitividad de la producción nacional. “Acá estamos muy complicados, muy complicados”, afirmó al iniciar su análisis sobre la coyuntura económica.

Fernández explicó que uno de los factores centrales del deterioro de la actividad industrial es la creciente facilidad para importar bienes, lo que —según indicó— modifica de manera sustancial las condiciones de competencia para las empresas locales. En ese sentido, sostuvo que la situación actual no responde a una apertura tradicional del comercio exterior, sino a un proceso de simplificación de los mecanismos que antes regulaban el ingreso de productos extranjeros. “Más que apertura indiscriminada, hay asimilación de importaciones, nosotros estamos viendo que hoy se está facilitando mucho la importación”, señaló.

El titular de CGERA precisó que en los últimos meses se eliminaron numerosas herramientas de control que funcionaban como mecanismos de administración del comercio exterior. A su entender, estas medidas aceleraron la llegada de bienes importados y generaron un impacto directo en la estructura productiva local. “Hoy hay mucha facilidad para importar”, remarcó, al tiempo que explicó que se suprimieron licencias no automáticas, controles y otros instrumentos regulatorios que anteriormente retrasaban el ingreso de productos.

En ese contexto, Fernández advirtió que la industria nacional enfrenta un escenario particularmente complejo, en el que algunas empresas optan por abandonar la producción local para transformarse en importadoras. Según describió, esta dinámica afecta tanto al sector industrial como al comercio tradicional. “Entonces la industria nacional está realmente en una crisis muy grosera que no sé si no es terminal”, sostuvo al referirse a las consecuencias de la actual política económica.

IMPACTO SOCIAL Y CAMBIOS EN EL CONSUMO

El dirigente empresarial también se refirió a las transformaciones que atraviesa el comercio minorista, especialmente a partir del crecimiento de las plataformas digitales de venta. Según explicó, el consumidor encuentra cada vez más sencillo adquirir productos desde su hogar, lo que provoca una reducción en la actividad de los comercios de cercanía. Esta tendencia, advirtió, está generando un proceso de debilitamiento del tejido comercial tradicional.

Fernández sostuvo que tanto industriales como comerciantes enfrentan hoy problemáticas similares, debido a que el cambio en los hábitos de consumo afecta de manera directa a ambos sectores. “Hoy por suerte ya somos primos hermanos de los comerciantes, porque los comerciantes hoy están en la misma problemática que nosotros”, señaló, al describir el impacto de las plataformas digitales en la dinámica del mercado interno.

En ese marco, el presidente de CGERA planteó que la sociedad debe reflexionar sobre las consecuencias económicas y sociales de estas transformaciones. A su juicio, la pérdida de producción nacional y la retracción del comercio local podrían derivar en un aumento del desempleo y en una crisis productiva de mayor magnitud. “Estamos llamando a la sociedad a empezar a recapacitar”, afirmó al remarcar la necesidad de analizar los efectos de estas decisiones de consumo.

El dirigente resumió esta preocupación con una advertencia que considera central para comprender el momento actual de la economía. Según expresó, el aparente beneficio inmediato de acceder a productos más baratos podría generar consecuencias negativas en el mediano plazo para el empleo y la actividad económica. “Comprar barato nos va a salir caro”, sostuvo al referirse a los riesgos de un proceso sostenido de sustitución de producción local por importaciones.

LA ESTRATEGIA ECONÓMICA Y LA RELACIÓN CON EL ESTADO

En su análisis sobre las políticas económicas vigentes, Fernández sostuvo que la situación que atraviesa el sector productivo no responde a errores de gestión, sino a una estrategia deliberada del gobierno nacional. A su entender, las medidas implementadas forman parte de un plan definido que apunta a reorganizar la economía bajo otros parámetros. “Esto es un plan estratégico”, aseguró durante la entrevista.

El dirigente planteó que el debate central no debe centrarse únicamente en las decisiones gubernamentales, sino también en la posición de la sociedad frente a ese modelo económico. Según explicó, la ciudadanía debe definir si desea sostener un esquema productivo basado en la industria nacional y el comercio local o avanzar hacia otro tipo de estructura económica. “Si es el camino que queremos, es decir, que no haya una industria potente en la Argentina y que no haya comercio, vamos muy bien”, expresó.

En relación con las condiciones de producción en el país, Fernández subrayó que las empresas enfrentan costos estructurales elevados que dificultan competir con productos importados. Entre esos factores mencionó el precio de los servicios, la carga impositiva y la presión salarial derivada de la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores. Según explicó, este escenario genera una paradoja económica en la que las empresas deben aumentar salarios mientras compiten con bienes extranjeros más baratos.

Finalmente, el titular de CGERA cuestionó la falta de diálogo institucional con el gobierno nacional y la ausencia de programas destinados a fortalecer la producción y el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas. “No hay ningún programa hoy”, afirmó al señalar que actualmente no existen líneas de financiamiento ni iniciativas estatales orientadas a impulsar la actividad productiva. En ese sentido, sostuvo que el retiro del Estado de las políticas de promoción industrial deja a las empresas sin herramientas para enfrentar el nuevo escenario económico.