(Documento de la campaña Remar contracorriente, por el agua, la vida y la soberanía*) El río Paraná nos convoca, tiene sonido, tiene vida pero no tiene voz. Necesita la tuya, la nuestra, para salvarse y salvarnos.
Defender al Rio Paraná y sus humedales, es defendernos. Dragar el fondo del rio a 44 pies, en un proceso licitatorio plagado de irregularidades, es el inicio de un ecocidio que no sabemos que magnitudes alcanzará ni cuáles serán sus efectos para las generaciones venideras. Para el presente ya implica afectaciones de flora y fauna del lecho del rio, de sus humedales, y contaminación de las aguas que tomamos.
El gobierno nacional busca prescindir de los estudios de impacto ambiental, tal como ha afirmado en las presentaciones judiciales de amparo, porque si estos estudios se llevaran adelante en forma seria y científica y con amplia difusión de información y participación ciudadana, no existiría la posibilidad de profundizar el cauce conforme sus pretensiones. A este hecho sobradamente grave, se le suma que la licitación pactada es a 25 años, donde Argentina pierde posibilidad de cobro de peajes y controles de navegación. Es lo que viene sucediendo desde la década de los 90, desde la que se viene perdiendo soberanía portuaria y control de buques y banderas que circulan por nuestro Rio Paraná.
Es grave la ilegalidad y la violación de las leyes nacionales e internacionales que obligan a proteger los ríos y cauces de agua dulce, necesarias para la vida y el desarrollo de los pueblos. Pretenden comprometer las generaciones venideras, sacrificando estos territorios en beneficios de grandes compañías agro exportadoras que nada dejan al país, solo destrucción y muerte.
No existen antecedentes en el mundo de adaptación de los ríos a los barcos. Por el contrario las experiencias europeas y en China demuestran que los buques deben adaptarse a la navegabilidad de ríos sin pretender ingresar buques de ultramar a los continentes.
Nuestra obligación es dejar un planeta mejor y más protegido a las generaciones venideras, cuidar los bienes naturales hoy, también es ejercer soberanía territorial y jurídica, para una existencia digna, integrada con el ambiente, mediante acciones de desarrollo sustentable.-
Los abajo firmantes asumimos el compromiso ciudadano de resistir la destrucción del Rio Paraná y sus humedales como fuente de agua potable para millones de personas, como corredor de biodiversidad y soporte de humedales, como territorio habitado por comunidades en islas y riberas, como bien común para toda la sociedad Argentina y del mundo.
*La remada comenzará este sábado en Puerto Las Palmas (Chaco), con la participación de unas 50 embarcaciones.