En la Patagonia, hace 95 millones de años, habitaban enormes dinosaurios, incluidos el Giganotosaurus, de unas ocho toneladas, el inmenso herbívoro de cuello largo Argentinosaurus, de hasta 70 toneladas, o el Chucarosaurus diripienda, un enorme titanosaurus. Un grupo de investigadores estadounidenses y argentinos ha encontrado también un esqueleto bien conservado y casi completo de uno de los dinosaurios más pequeños conocidos del mundo, llamado Alnashetri cerropoliciensis.
Tenía aproximadamente el tamaño de un cuervo y probablemente cazaba pequeños animales como lagartos, serpientes, mamíferos e invertebrados. El fósil ofrece información sobre los alvarezsaurios, una familia inusual de dinosaurios dentro del grupo de los terópodos. El Alnashetri se caracteriza por sus diminutos dientes y brazos robustos que terminan en una gran garra. Durante décadas ha sido un misterio, ya que la mayoría de los fósiles bien conservados se encontraron en Asia, mientras que los registros de Sudamérica estaban fragmentados y eran difíciles de interpretar.
Los trabajos, cuyos resultados han sido publicados este miércoles (25.02.2026) en la prestigiosa revista Nature, han sido dirigidos por el investigador Peter Makovicky, de la Universidad de Minnesota Twin Cities, y el argentino Sebastián Apesteguía, de la Universidad Maimónides de Buenos Aires. "Alnashetri es realmente diminuto. Con un peso aproximado de 0,7 kg, es más pequeño que un pollo", afirmó Makovicky. "Ni siquiera le alcanzaría la altura de la rodilla a un adulto promedio".
UNA DECADA PARA COMPLETAR EL PUZZLE
En 2014, se descubrió el fósil casi completo de Alnashetri en la zona norte de la Patagonia argentina, en un yacimiento muy conocido por sus exquisitos fósiles del Cretácico. La especie se nombró originalmente unos años antes basándose en restos fragmentarios, pero este espécimen más reciente y completo permitió al equipo finalmente cartografiar la extraña anatomía del grupo, y el equipo ha dedicado la última década a preparar y ensamblar cuidadosamente los fósiles para evitar dañar los huesos pequeños.
Pasar de esqueletos fragmentarios, difíciles de interpretar, a tener un animal casi completo y articulado es como encontrar una "Piedra Rosetta paleontológica", según Makovicky, autor principal del artículo y profesor del Departamento de Ciencias de la Tierra y Ambientales de la Universidad de Minnesota. Este celebró que los investigadores cuenten ahora con un punto de referencia que les permite identificar con precisión hallazgos más fragmentados y trazar transiciones evolutivas en anatomía y tamaño corporal.
OTRO TESORO DE LA BUITRERA
Las especies más grandes tienen el tamaño de un humano promedio, muy pequeño para ser dinosaurios, y el propio Alnashetri pesaba menos de un kilo, lo que lo convierte en uno de los dinosaurios más pequeños conocidos en Sudamérica. El actual espécimen, apodado 'Alna', fue desenterrado en arenisca en el yacimiento La Buitrera, en la provincia de Río Negro, al norte de la Patagonia, donde se han hallado numerosos fósiles de animales pequeños y medianos del Cretácico.
La Buitrera ha proporcionado otros animales críticos para la investigación científica, incluidas serpientes primitivas y pequeños mamíferos 'dientes de sable'. "Después de más de 20 años de trabajo, el área de fósiles de La Buitrera nos ha brindado una visión única de los pequeños dinosaurios y otros vertebrados como ningún otro sitio en América del Sur", aseguró el paleontólogo y coautor del estudio, Sebastián Apesteguía, de la Fundación Félix de Azara y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de Argentina.
Alna era una hembra pequeña que vivió en un entorno desértico y murió a los cuatro años, casi completamente desarrollada. Tras morir, su cuerpo quedó rápidamente cubierto por una duna de arena, lo que explica su excelente estado de conservación. Su cuerpo se asemejaba al de un gallo, pero con una cola larga, explicó Apesteguía, destacando la buena conservación del fósil: "El nivel de detalle histológico es exquisito", afirmó.
Fuentes: Dw, Lgc, Rtr, Efe y Nature.