El paraguayo Adam Bareiro comenzó a pagar con goles su llegada a Boca. El centrodelantero anotó los dos goles con lo que Boca derrotó 2-0 al muy modesto Gimnasia de Chivilcoy (juega en el Federal A), por la primera ronda de la Copa Argentina. El Xeneize enfrentará en la siguiente instancia al ganador del duelo entre Sarmiento de Junín y Tristán Suárez, que milita en la Primera Nacional.
Hasta la apertura del marcador, salvo por un cabezazo de Marco Pellegrino que dio en el travesaño, el encuentro se desarrolla sin mayores matices.
Es que el elenco de la ribera tenía el control absoluto de la pelota frente a un rival que solo atinó a defenderse. De hecho, prácticamente no cruzó el mediocampo en toda la noche.
Dentro de ese contexto, al conjunto alternativo dirigido por Claudio Ubeda recién encontró algo de profundidad en los veinte minutos finales del primer tiempo En ese lapso, creció la tarea del chileno Williams Alarcón, que comenzó a distribuir el juego con criterio. Hasta que apareció Bareiro para ponerle color a la noche.
Primero, a los 41 minutos de la etapa inicial, cuando entró por el medio del área para finalizar una buena jugada colectiva.Y después, a los doce del complemento con un cabezazo contra el palo izquierdo.
Entonces ingresó Iker Zufiaurre en lugar de Bareiro para que el guaraní recibiera los aplausos de los hinchas por primera vez.
El resto de juego sólo sirvió para que los suplentes de Boca pudieran mostrarse un poco. Dentro de esa panorama, entraron Miguel Merentiel, Santiago Ascacíbar, Tomás Aranda y Dylan Gorosito pero ya nada cambió.
En definitiva, Boca estuvo lejos de tener un gran rendimiento pero ganó como mandaba la lógica y encontró un poco de paz.