Detonada por el brutal artículo 44 de la proyectada reforma laboral se cumple esté jueves una jornada de paro nacional que no se hubiera dado de otro modo. Para agregar más tensión colapsó la histórica fábrica Fate arrojando a un millar de trabajadores a la calle
La CGT convocó a este paro , el cuarto cuarto paro general en la gestión de Javier Milei, después que se revelará un artículo que cercena derechos constitucionales sobre las licencias médicas.
La torpeza del Gobierno en incluirlo a último momento dejó a los líderes sindicales sin más opción que la protesta
No habrá colectivos, trenes ni aviones lo que a priori se constituye un dato clave para evaluar el alcance de la medida.
Pero no será solamente el paro. Organizaciones de base e izquierda anuncian concentraciones frente al Congreso mientras transcurra el debate por la reforma
A su vez autoconvocaron en diferentes puntos de la Ciudad de Buenos Aires para realizar un cacerolazo en repudio al debate de la Reforma Laboral que tendrá lugar este jueves en la Cámara de Diputados.
En paralelo la planta de Fate en BSAS permanece tomada por los trabajadores que aseguran que no se retirarán hasta que la actividad fabril se reanude.
El Gobierno no se ha pronunciado y pocos esperan que lo haga hábida cuenta de su comportamiento ante la ola de cierres de fábrica y emprendimientos
El proyecto que introduce importantes cambios en la legislación del trabajo fue objeto de dos movilizaciones en rechazo de parte de la CGT: una en diciembre en Plaza de Mayo y otra la semana pasada en la Plaza del Congreso, y motivó ahora la primera huelga luego de que la iniciativa consiguiera media sanción.
El secretario del Seguro y miembro del triunvirato de la CGT, Jorge Sola, ratificó el paro nacional por 24 sin movilización y aseguró que “la Argentina se paralizará de punta a punta”.
En una rueda de prensa en la sede de la calle Azopardo, y junto a los otros dos cosecretarios de la central obrera, Cristian Jerónimo (Industria del Vidrio) y Octavio Argüello (Camioneros), Sola aseguró que “no están en contra de una reforma laboral, pero sí de perder derechos”.
Por su parte, un grupo de gremios “duros” de la CGT (UOM, Aceiteros y Pilotos, entre otros), junto a la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores, y sindicatos “clasistas” de izquierda, decidieron reforzar la huelga con una marcha al Congreso, tal como sucedió la semana pasada cuando la reforma laboral se trató en el Senado.
“Este proyecto de ley que estamos tratando que es de clara inconstitucionalidad, no se puede tratar en instancias extraordinarias porque solamente se discute el proyecto del Ejecutivo y a las representaciones sindicales de millones de trabajadores solamente nos otorgan 5 minutos para abordar un tema de más de 200 artículos”, sostuvo este miércoles el titular de la CTA Autónoma, Hugo “Cachorro” Godoy.
Lo dijo al exponer en el debate de comisión en Diputados, antes de que el proyecto se trate en el recinto este jueves.
Se espera que con el cambio de la eliminación del polémico artículo de las licencias, el proyecto sea aprobado en Diputados y vuelva al Senado para tratarse allí la semana próxima.
En caso de convertirse en ley, el sindicalismo iniciará el trámite de la judicialización de la reforma laboral, pese a que en el camino se fueron excluyendo del expediente algunas iniciativas que generaban malestar en la CGT, como la cuota sindical.