Casanello embargó al ex titular de ANDIS y a otras 18 personas. Advirtió que la investigación podría escalar hacia otras áreas del gobierno libertario.
Por las coimas en Discapacidad, Spagnuolo se convirtió en el primer procesado del gobierno
Diego Spagnuolo se convirtió en el primer procesado del gobierno libertario por el caso de las coimas en Discapacidad. El juez Sebastián Casanello acusó al ex funcionario de ser el jefe de una asociación ilícita, de cobro de sobornos y lo embargó por 200 millones de pesos.
El procesamiento también alcanza a al segundo de ANDIS, Daniel Garbellini, y a los lobbistas Miguel Calvete y Pablo Atchabahian.
En total son 19 los procesados por Casanello. Para sortear los pedidos de nulidad y las interferencias de instancias superiores, el juez se tomó casi seis meses antes de dictar los procesamientos en una causa que preocupa especialmente al gobierno.
El expediente se inició luego de la difusión se audios entre Spagnuolo y otra persona. Allí el ex funcionario admitió el cobro de coimas y apuntó contra Karina Milei y los primos Lule y Martín Menem. Hasta ahora ni la hermana presidencial ni los Menem fueron citados a declarar.
De todos modos, el juez advirtió en su fallo que "el esquema delictivo develado pareciera tener márgenes aún difusos y no agotarse en los hechos aquí probados". Una frase inquietante para el mileísmo.
La defensa de Casanello y de los hermanos Kovalivker, la empresa que supuestamente pagó sobornos, había cuestionado de la veracidad de los audios, pero ni Casanello ni el fiscal Franco Piccardi, los utilizaron como prueba.
Casanello consideró la existencia de "un entramado de corrupción institucional que tuvo su núcleo en el funcionamiento irregular de la Agencia Nacional de Discapacidad".
Días antes se había negado a devolver los 80 mil dólares y 2000 euros que fueron secuestrados tras un allanamiento a la casa de Spagnuolo.
El ex abogado de Milei no fue el único en recibir un revés en la causa. Con las firmas de los jueces Guillermo Yacobucci y Alejandro Slokar, la Cámara de Casación rechazó un recurso de queja de los hermanos Kovaliker para declarar nula la causa.