Corrientes, lunes 09 de febrero de 2026

Sociedad Corrientes
DÍA CONTRA LA TRATA DE PERSONAS

Monseñor Canecín instó a ser "luz y sal" frente a la trata y las adicciones

09-02-2026
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En la Jornada Mundial de Oración y Sensibilización contra la Trata de Personas, el obispo de Goya, monseñor Adolfo Canecín, presidió la Misa el domingo en la Iglesia Catedral. Bajo el lema "La paz comienza con la dignidad: una llamada global a poner fin a la trata de personas", el diocesano vinculó la identidad cristiana con el compromiso social, destacando especialmente la labor de la Fazenda de la Esperanza.

Durante su homilía, y en sintonía con el Evangelio, monseñor Canecín recordó que la identidad del cristiano es ser "luz y sal", una misión que se traduce en "no ser indiferentes ante las problemáticas que golpean la dignidad humana".

"Una manera de ser luz y sal es no ser indiferentes ante las problemáticas sociales que campean en nuestro mundo, como la trata de personas, el consumo de drogas, el alcohol y la inconducta vial", expresó el obispo.

Monseñor Canecin hizo un enérgico llamado a luchar contra la trata, adhiriendo a las palabras del Papa Leon XIV quien calificó como un “grave crimen contra la humanidad" y un desprecio por la vida.

Citando el mensaje de su santidad, instó a trabajar en la prevención y a no tener miedo de denunciar: "Lo que es delito tiene que combatirlo el Estado", sentenció.

Advirtió que "la sensibilización nos permite identificar los mecanismos ocultos de explotación en nuestros barrios y en los espacios digitales".

Un aspecto central de la homilía fue la visibilización de la Fazenda de la Esperanza femenina, que desarrolla su labor en el departamento de Lavalle.

Integrantes de la comunidad terapéutica –entre ellas la responsable de la Fazenda en esta diócesis Andrea Vera- participaron de la Eucaristía y brindaron testimonios sobre su proceso de recuperación y nueva vida.

Monseñor Canecín invitó a la feligresía a conocer y difundir este carisma, aclarando que "no es necesario padecer una adicción" para sumarse a la espiritualidad de la Fazenda.

 "Qué lindo es conocer un carisma que nos enseña a vivir la Palabra", señaló, expresando incluso su deseo personal de integrarse más profundamente a esta experiencia de vida, cuando sea obispo emérito.

Hacia el final de la celebración, el obispo animó a los laicos a conformar los Grupos Esperanza Viva (GEV). Estos espacios funcionan como una extensión de la Fazenda, brindando contención y acompañamiento tanto a personas con consumos problemáticos como a sus familias.

"Es una manera muy concreta de ser luz y de ser sal: conformar equipos que reciban, acojan y acompañen a quienes han terminado la caminata de rehabilitación", concluyó.

La celebración finalizó con la intercesión de Santa Josefina Bakhita, símbolo de la lucha contra la esclavitud, encomendando a ella a todas las víctimas de explotación y a quienes trabajan por su liberación.-