La 35° Fiesta Nacional del Chamamé concluyó este domingo en el Anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola con un lleno total, luego de diez jornadas consecutivas que concentraron expresiones artísticas, culturales y sociales vinculadas a la identidad correntina. El cierre marcó no solo el final de una edición de alta convocatoria, sino también la proyección de la próxima celebración, con el anuncio oficial del lema que identificará al encuentro en 2027.
Durante la velada final, se presentó el lema de la siguiente edición, que se desarrollará del viernes 15 al domingo 24 de enero de 2027 y llevará por nombre Antorcha de una herencia. El anuncio se realizó sobre el escenario mediante una puesta coreográfica y un video alusivo que representó a figuras históricas del chamamé transmitiendo de mano en mano una llama simbólica, asociada a la continuidad cultural de este género musical.
La edición recientemente finalizada se desarrolló a lo largo de diez noches, que fueron definidas por la organización como espacios de encuentro comunitario, intercambio cultural y celebración colectiva. Miles de personas asistieron cada jornada al anfiteatro, consolidando al festival como uno de los principales eventos culturales del país durante el mes de enero.
El gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, participó del cierre y expresó un balance positivo de la fiesta, al señalar que “es muy positivo” porque “la gente convalidó lo que hicimos y pudo disfrutar de noches de encuentro, amigos y grandes historias”. Sus declaraciones sintetizaron la evaluación oficial de una edición que combinó tradición, masividad y proyección institucional.
PARTICIPACIÓN ARTÍSTICA Y DIVERSIDAD DEL GÉNERO
Más de 190 artistas formaron parte de la grilla oficial y se presentaron en el escenario Sosa Cordero a lo largo de las diez jornadas. La programación incluyó una amplia representación de los distintos estilos y subgéneros del chamamé, desde las expresiones más tradicionales hasta aquellas que incorporan fusiones con otros ritmos.
Durante el desarrollo del festival, convivieron propuestas vinculadas al chamamé maceta, kanguí y orillero, así como interpretaciones contemporáneas que amplían el alcance estético del género. Esta diversidad fue uno de los ejes destacados por la organización, que buscó reflejar la riqueza y evolución de una expresión cultural reconocida como patrimonio.
La última luna tuvo entre sus momentos centrales la participación de figuras consagradas de la música popular argentina. Entre ellas se destacó la actuación de Teresa Parodi, así como la presentación conjunta de Los Alonsitos y el Chaqueño Palavecino, que convocaron a una respuesta masiva del público presente.
También formaron parte de la noche final artistas como Los Bofill, Tony Rojas, Juancito Guenaga y Vicky Sánchez, entre otros. La presencia de referentes históricos y nuevas generaciones reafirmó el carácter intergeneracional del festival y su rol como espacio de transmisión cultural.
ORGANIZACIÓN, BALANCE Y PROYECCIÓN CULTURAL
La presidenta del Instituto de Cultura de Corrientes, Lourdes Sánchez, destacó el trabajo del equipo organizador y el esfuerzo colectivo que permitió el desarrollo de la fiesta. En ese marco, afirmó: “Lo que hicimos fue cuidar el corazón, la raíz de esta celebración, proyectándola al país y al mundo”, al referirse a la estrategia cultural de la gestión.
En relación con la programación artística, Sánchez señaló que la grilla fue “muy bien aceptada por el público”, que acompañó todas las noches y agotó las localidades en varias jornadas. Este respaldo fue interpretado como un indicador del equilibrio entre tradición y renovación que caracterizó a la propuesta.
Más allá del evento puntual, la funcionaria indicó que durante todo el año se continuará trabajando en la preservación y difusión del chamamé. En ese sentido, mencionó la proximidad del Festival Nacional del Auténtico Chamamé Tradicional en Mburucuyá, como parte de una agenda cultural sostenida.
Asimismo, señaló que la integración cultural con países como Paraguay y Brasil forma parte de los objetivos institucionales, con el propósito de enriquecer el género y fortalecer los vínculos regionales en torno a una tradición compartida.
IMPACTO ECONÓMICO, TURISMO Y OBRAS
En declaraciones a la prensa, el gobernador Valdés expresó: “Estamos muy contentos por cómo salió todo, los artistas hicieron una fiesta inolvidable para todos los correntinos y visitantes”. El mandatario resaltó el clima general del evento y el acompañamiento del público local y turístico.
Al realizar un balance más amplio, indicó que el público disfrutó de diez noches “de encuentro, amigos y grandes historias”. También subrayó el impacto económico generado, especialmente para los emprendedores que ofrecieron productos dentro del anfiteatro y en sus alrededores.
En materia turística, Valdés destacó la plena ocupación hotelera registrada en la ciudad de Corrientes durante el desarrollo del festival, lo que posiciona al evento como un motor relevante de la economía local en temporada estival.
De cara a futuras ediciones, el gobernador adelantó que se trabajará en la ampliación y mejora de la infraestructura del Anfiteatro Cocomarola. “Hablamos con el ministro de Obras Públicas para tener un plan y soñar con un anfiteatro de una mejor infraestructura”, afirmó, en referencia a un proyecto de mayor capacidad y comodidades.
RECONOCIMIENTOS Y DISTINCIONES
Uno de los momentos más significativos de la noche final fue el otorgamiento del Doctorado Honoris Causa a Teresa Parodi, distinción otorgada por la Universidad Nacional del Nordeste. Cerca de la medianoche se leyó la Resolución 1000/25 del Consejo Superior de la UNNE, que formalizó el reconocimiento.
El Doctorado Honoris Causa constituye la máxima distinción honorífica que conceden universidades e instituciones a personalidades de trayectoria destacada. En los considerandos se señaló que Parodi es una de las voces más representativas del folklore argentino contemporáneo, y que ha hecho de la cultura un instrumento de encuentro, memoria y transformación social.
La distinción fue entregada sobre el escenario por el gobernador Valdés, el rector de la UNNE, Omar Larroza, y el decano de la Facultad de Artes, Gabriel Romero, en un acto que fue acompañado por una ovación del público.
Luego del reconocimiento, Teresa Parodi ofreció una actuación en la que se mostró visiblemente emocionada. “Esta es mi provincia, mi cielo, mi raíz”, expresó, antes de interpretar canciones como “El cielo del albañil”, “Cielo de Mantilla” y “Esa musiquita”.
La ceremonia de reconocimientos incluyó además un homenaje a Mario Bofill, quien recibió el decreto de “personalidad distinguida en el ámbito de la cultura” y la distinción de “Primer Prócer del Chamamé”. La medalla entregada fue realizada por el orfebre Juan Carlos Pallarols y lleva la imagen del General José de San Martín, en nombre del Gobierno y el pueblo de Corrientes.