La quinta luna de la 35° Fiesta Nacional del Chamamé se desarrolló este martes en el Anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola de la ciudad de Corrientes, con una convocatoria multitudinaria que acompañó las actividades centrales de una de las celebraciones culturales más relevantes de la provincia. El evento contó con la participación del gobernador Juan Pablo Valdés, quien compartió el espacio con artistas, trabajadores de la cultura, vecinos y visitantes, en una jornada marcada por la amplia concurrencia y la presencia institucional.
La participación del mandatario provincial se inscribió en el marco de una agenda oficial orientada al acompañamiento de las expresiones culturales tradicionales y al fortalecimiento de los espacios de encuentro comunitario. La Fiesta Nacional del Chamamé volvió a presentarse como un ámbito de convergencia social e intergeneracional, donde se reafirmó el sentido de pertenencia del pueblo correntino y se proyectó al exterior una manifestación cultural reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Desde el Gobierno provincial se destacó que la celebración constituye una plataforma clave para la visibilización de la producción artística local y regional, así como un punto de atracción para visitantes provenientes de distintos puntos del país. En este contexto, la presencia de autoridades provinciales buscó reforzar el compromiso del Estado con la preservación, promoción y proyección del chamamé como expresión viva del acervo cultural correntino.
El desarrollo de la quinta luna estuvo acompañado por una organización que permitió el normal desenvolvimiento de las actividades previstas y el disfrute del público presente. El anfiteatro, colmado de espectadores, volvió a consolidarse como uno de los principales escenarios culturales de la provincia, albergando propuestas artísticas de alto nivel y una convocatoria sostenida a lo largo de las jornadas.
VALORACIÓN OFICIAL Y PROTAGONISMO DE LOS ARTISTAS
Juan Pablo Valdés expresó su satisfacción por el desarrollo de la quinta luna chamamecera y el impacto cultural alcanzado. En diálogo con la prensa, el gobernador manifestó su orgullo por el crecimiento de los artistas locales y por el acompañamiento constante del público, destacando el valor de la fiesta como espacio de expresión y reconocimiento para los músicos de la región.
“Lo estoy viviendo de la mejor manera, contento porque nuestros artistas están teniendo muchísimo éxito”, señaló Valdés, al tiempo que remarcó que durante cinco noches los músicos “pudieron brillar, demostrar su talento, hacer vibrar sus voces y tocar las guitarras tan lindas que conforman nuestro chamamé”. Las declaraciones pusieron el acento en la visibilidad lograda por los intérpretes y en la respuesta positiva de la audiencia.
En ese sentido, el gobernador subrayó el trabajo conjunto del Gobierno provincial y del Instituto de Cultura en la organización del evento, resaltando la importancia de contar con un anfiteatro colmado. “Más allá de todo, lo importante es que nuestros artistas tengan un espacio lleno de gente para hacer brillar su talento, para hacerse más conocidos, generar ventas y acceder a muchos otros shows”, afirmó, en referencia al impacto cultural y económico que genera la celebración.
Las expresiones oficiales reflejaron una valoración integral de la fiesta, no solo como acontecimiento artístico, sino también como herramienta de fortalecimiento del sector cultural. El protagonismo de los artistas locales y la masiva concurrencia fueron señalados como indicadores del crecimiento sostenido del evento y de su relevancia dentro del calendario cultural de la provincia.
SOLEDAD PASTORUTTI Y LA QUINTA NOCHE
Uno de los momentos centrales de la quinta luna fue la actuación de Soledad Pastorutti, quien se presentó ante un anfiteatro con entradas agotadas y ofreció un espectáculo que fue destacado como uno de los más convocantes de la edición. La artista desplegó un show cargado de emoción y chamamé, consolidando su conexión con el público correntino y chamamecero.
Soledad, también conocida como La Sole, es una artista ampliamente reconocida y muy querida en la región, con una presencia recurrente en distintas ediciones de la fiesta. En cada una de sus participaciones dejó una marca asociada a la alegría, la tradición y el respeto por los géneros populares, lo que la convirtió nuevamente en uno de los grandes atractivos de la noche.
Durante su presentación, interpretó un repertorio que rindió homenaje a referentes del género chamamecero, con obras emblemáticas como “Bajo el cielo de Mantilla” de Teresa Parodi y Mateo Villalba, “El cielo del albañil” de Teresa Parodi, “Como un cisne” de Luis Landriscina, “Bañado Norte”, “Trasnochados espineles” y “Merceditas” como broche de oro, entre otros clásicos celebrados por el público.
En esta oportunidad, la cantante compartió el escenario mayor con Sofía Morales y el músico Damián Ayala, sumando matices a una noche marcada por la identidad litoraleña. Durante el espectáculo, Soledad también hizo un llamado a cuidar la naturaleza y expresó su solidaridad con personas afectadas por inundaciones, incendios y otras catástrofes, además de sorprender al público al versionar canciones de otros géneros, resignificándolas y llevándolas al lenguaje del chamamé.