El gobernante Partido Comunista de Vietnam comenzó este lunes una reunión quinquenal clave, en la que elegirá a su cúpula directiva y a quien lleve el timón del país los próximos cinco años, cuando se espera que el actual máximo líder vietnamita, To Lam, refuerce su poder al estilo de Xi Jinping en China.
El Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam tiene lugar desde hoy y hasta el 25 de enero en Hanói, con la participación de casi 1.600 delegados, que elegirán a los miembros del órgano de toma de decisiones en el país unipartidista y fijarán los objetivos económicos de la próxima década de una de las economías más dinámicas de Asia, recoge la prensa vietnamita.
Una de las metas principales del cónclave, que se reúne a puerta cerrada y con gran opacidad, será elegir a los alrededor de 200 miembros de su comité central, que a su vez nombrarán a los entre 17 y 19 componentes del Politburó, el órgano de toma de decisiones del partido, de donde se elige a su secretario general.
El actual, To Lam, máximo dirigente del país, aspira a mantener su posición y posiblemente ampliar su poder, según analistas, con la mirada puesta en acaparar también la presidencia tras años tumultuosos entre las diferentes facciones de la formación comunista.
La figura de presidente, simbólica y supeditada a la del secretario general del Partido Comunista vietnamita, recae ahora en el exgeneral Luong Cuong.
TRAS LOS PASOS DE LA CHINA DE XI JINPING
De acumular To Lam, de 68 años, la presidencia y la secretaría general del Partido Comunista, Vietnam avanzaría hacia un modelo de poder similar al de China, con un mando más centralizado en Xi Jinping, también jefe de las Fuerzas Armadas.
Al estilo del gigante asiático, Vietnam también ha emprendido recientemente medidas para combatir la corrupción en sus instituciones, vistas como arma arrojadiza contra adversarios internos por expertos.
El 14º Congreso Nacional del país del Sudeste Asiático podría consolidar el objetivo de Vietnam, una de las economías más potentes de Asia, de alcanzar el 10% de crecimiento del PIB en los próximos cinco años.
Hanói tiene como meta convertir a Vietnam en un país desarrollado para 2045. El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta un 5,6 % del PIB vietnamita para 2026, indicó en una previsión del pasado octubre.
Human Rights Watch (HRW) denunció recientemente un incremento de las detenciones de personas percibidas como disidentes en las semanas previas al Congreso Nacional, apuntando a un escenario de mayor control político.
Fuente: Dw.