En la noche de Maldonado, River le puso el broche final a su pretemporada con una sonrisa. Tras igualar sin goles en los 90 minutos ante Peñarol en un partido con pierna fuerte, el Millonario se impuso 4-2 en la tanda de penales gracias a la frescura de sus juveniles y las manos del arquero Santiago Beltrán.
El desarrollo del juego mostró dos caras bien marcadas. En la primera mitad, el equipo de Marcelo Gallardo impuso condiciones desde la presión alta y transiciones rápidas. Pese a dominar la posesión y contar con pinceladas de un lúcido Juanfer Quintero, a River le faltó la estocada final: la más clara estuvo en los pies de Matías Viña, quien falló un mano a mano tras una asistencia exquisita del colombiano sobre el cierre de la etapa inicial.
El complemento arrancó favorable al Manya gracias a un remate de Umpiérrez que reventó el travesaño de Beltrán y una merma física evidente en el conjunto de Núñez. Sin embargo, la historia dio nuevamente un giro con los ingresos de los pibes, que le devolvieron la vida al ataque. Ian Subiabre entró endiablado, generando peligro con su gambeta. Junto a él, Tomás Galván y Santiago Lencina aportaron la dinámica que el equipo había perdido. Y Ruberto? . Parece ser el 9 que River necesita. Gallardo optó por Driussi primero y Salas después. Ambos de pálidos desempeños
La definición desde los doce pasos fue el escenario de la consagración juvenil. Allí, los chicos de River mostraron una madurez notable: Galván y el propio Subiabre -autor del penal decisivo- ejecutaron con solidez para sellar la victoria. Además, Beltrán se vistió de héroe al contener el tercer disparo rival volando hacia su palo derecho. Con este triunfo, el Millonario cierra su paso por la Serie Río de la Plata y ya pone la mente en el siguiente objetivo: el debut ante Barracas por el Torneo Apertura, el próximo sábado a las 17 en el Estadio Chiqui Tapia.