Entre marzo de 2024 y octubre de 2025, el salario promedio medido por el RIPTE aumentó un 39% interanual, superando a la inflación del 31,1%, con una mejora real del 5,8%. En ese período, el poder de compra creció hasta un 85% en productos como la yerba mate, mientras que la inflación acumulada de 2025 alcanzó el 27,9% y el 31,4% interanual, según datos del INDEC.
CONINAGRO presentó una nueva edición de su informe mensual “Del Sueldo al Plato: ¿Cuánto rinde el salario?”, un relevamiento que analiza la evolución del poder de compra de los trabajadores a partir del salario promedio medido por el índice RIPTE, elaborado por el Ministerio de Capital Humano. El informe toma como referencia productos esenciales de la canasta básica alimentaria y permite observar la relación entre ingresos, inflación y precios de los alimentos en un período marcado por fuertes oscilaciones macroeconómicas.
Según el reporte, entre octubre de 2024 y octubre de 2025 los salarios registraron una suba interanual del 39%, superando a la inflación del período, que se ubicó en el 31,1%. Esta diferencia positiva se tradujo en una mejora real del salario del 5,8% y en una recuperación acumulada del 25,9% respecto del nivel más bajo alcanzado en marzo de 2024, momento que el informe identifica como el piso del poder adquisitivo.
El documento también detalla que en octubre de 2025 la inflación mensual fue del 2,3%, mientras que el RIPTE avanzó un 2,7%, ubicándose nuevamente por encima de la variación de precios. A valores constantes de ese mes, el salario promedio pasó de $1.236.416 en marzo de 2024 a $1.556.592 en octubre de 2025, consolidando una tendencia de recuperación que se sostiene desde mediados de 2024.
Este comportamiento salarial permitió revertir parcialmente el deterioro registrado en años anteriores y generó un impacto directo en la capacidad de compra de bienes esenciales. El informe subraya que la mejora no solo se refleja en indicadores macroeconómicos, sino también en el consumo cotidiano, especialmente en alimentos de alto peso en el gasto de los hogares.
EL RENDIMIENTO DEL SALARIO EN ALIMENTOS ESENCIALES
El repunte del salario promedio medido por el RIPTE se tradujo en una mayor cantidad de productos básicos que pueden adquirirse con un ingreso mensual. De acuerdo con el relevamiento, durante el último año el poder adquisitivo mostró una mejora frente a los alimentos esenciales, recuperando parte del terreno perdido en el período previo.
Uno de los casos más significativos fue el de la yerba mate. En octubre de 2025, el salario permitió comprar casi el doble que un año y medio atrás, pasando de 356 a 658 paquetes de medio kilo. Este incremento representó un salto del 85% en el poder de compra de este producto, considerado emblemático en el consumo argentino.
La leche también mostró una recuperación destacada. El poder de compra creció un 71,7%, ya que mientras en marzo de 2024 el salario promedio alcanzaba para adquirir 583 sachets de un litro, en octubre de 2025 esa cantidad ascendió a 1.001 unidades, reflejando una mejora sostenida en la relación entre ingresos y precios.
En otros productos de la canasta básica se observaron avances de distinta magnitud. El aceite de girasol permitió adquirir 81 botellas más, con un incremento real del 34%. En el caso del asado, uno de los cortes de carne de mayor valor, el poder adquisitivo creció un 21,5%, lo que se tradujo en unos 24 kilos adicionales respecto de marzo de 2024. El huevo registró una mejora del 34%, equivalente a 81 docenas más, mientras que el pan mostró un avance del 28% en términos reales, pasando de 319 a 408 kilos posibles con el salario promedio.
IMPACTO EN LOS PRODUCTORES Y CONTEXTO INFLACIONARIO
El informe advierte que la mejora del poder de compra de los consumidores convive con dificultades para algunos productores de alimentos. Mientras la recuperación del salario real y el rezago relativo en los precios de los alimentos favorecieron el consumo, para ciertos sectores productivos este atraso en los precios representa una pérdida de rentabilidad.
Esta situación se observa con mayor intensidad en productos como el arroz, el vino y la yerba mate, donde los costos de producción aumentaron por encima de los precios de venta. El documento señala que en el último año el arroz perdió el 43,6% de su valor real, la papa el 40,2% y la cebolla el 25%, afectando de manera directa a diversas economías regionales orientadas al mercado interno.
No obstante, CONINAGRO identifica señales de un posible cambio de tendencia. La mejora del poder adquisitivo de los salarios comienza a traducirse en un incremento de la demanda y el consumo de alimentos, lo que podría beneficiar progresivamente a las economías regionales, siempre que se consolide la recuperación del ingreso real.
En este contexto, el informe incorpora datos oficiales de inflación. El INDEC informó que la inflación de noviembre de 2025 fue del 2,5%, el valor más alto en siete meses, acumulando seis meses consecutivos de subas mensuales. Con este resultado, la inflación acumuló un incremento del 27,9% en lo que va del año y del 31,4% en la comparación interanual, con aumentos destacados en servicios públicos, transporte y alimentos y bebidas no alcohólicas.