Orbán y su partido Fidesz están rezagados respecto al partido opositor Tisza en la mayoría de las encuestas independientes, la mayor desventaja que ha enfrentado el primer ministro desde que asumió el cargo en 2010.
Los húngaros irán a las urnas el 12 de abril para renovar el Parlamento y con la posibilidad en el horizonte de una derrota del primer ministro nacionalista Viktor Orbán, en el poder desde 2010, anunció el presidente de Hungría, Tamas Sulyok.
Orbán va detrás en las encuestas independientes desde hace meses, en un contexto de estancamiento económico, creciente descontento con los servicios públicos y escándalos relacionados con la protección de la infancia.
Según esos sondeos, su partido Fidesz se ve superado por la formación Tisza, de Peter Magyar, antes figura oficialista y ahora crítico virulento de Orbán, que en el espacio de un año y medio logró aglutinar el voto de la oposición.
Aliado cercano de los presidentes estadounidense Donald Trump y el ruso Vladimir Putin, así como de China, Orbán se presenta como una "opción segura" en un mundo inestable. También introdujo recientemente una serie de medidas sociales.
Magyar, por su parte, se comprometió a actuar con firmeza contra la "corrupción generalizada" y a desbloquear los miles de millones de euros de fondos congelados por la UE debido a las violaciones del Estado de derecho.
Orbán, de 62 años, cuenta con el apoyo de dirigentes extranjeros de derecha y extrema derecha, entre ellos la italiana Giorgia Meloni.