Corrientes, domingo 11 de enero de 2026

Sociedad País
NEGOCIOS

Argentina cerró 2025 con récord de operaciones y se espera un ciclo de fuerte crecimiento en 2026

10-01-2026
COMPARTIR     
El mercado de fusiones y adquisiciones (M&A por su abreviatura en inglés) en Argentina finalizó 2025 con un balance positivo y mejores perspectivas para el año que comienza. Según el informe anual elaborado por PwC Argentina, durante 2025 se concretaron 105 transacciones por un valor de al menos u$s7.165 millones, un registro que posiciona al año como el tercero más alto en monto de la última década y el primero desde 2019 en superar la barrera de los 100 deals .

El dato no es menor si se considera que buena parte de los procesos de inversión se ralentizaron en la segunda mitad del año. La incertidumbre electoral y la expectativa por definiciones regulatorias llevaron a que muchos compradores y vendedores optaran por postergar decisiones.

Ese freno parcial explica, en parte, la lectura optimista que hacen los analistas de cara a 2026: existe un pipeline de operaciones iniciado en 2025 que no llegó a cerrarse y que podría materializarse una vez despejado el escenario político y económico .

Uno de los rasgos distintivos del año fue el cambio en el perfil de los compradores. Por primera vez desde 2020, los inversores locales volvieron a ser mayoría y representaron el 57% de las transacciones, desplazando a los jugadores extranjeros que habían dominado el mercado en los últimos años.

Este fenómeno refleja, según PwC, el protagonismo que asumieron los capitales argentinos en la primera etapa del nuevo modelo económico, apostando a activos estratégicos y a oportunidades de consolidación en sectores clave .

Ese mayor apetito local se tradujo también en operaciones de gran escala. Durante 2025 se registraron seis deals por encima de los u$s500 millones, el número más alto en al menos 15 años, y 13 transacciones que superaron los u$s100 millones.

La combinación de volumen y tamaño marca un punto de inflexión respecto de años anteriores, dominados por operaciones más defensivas o de bajo ticket, y señala el regreso gradual de transacciones estratégicas de alto valor al mercado argentino .

Desde PwC destacan que este movimiento se explica por una lectura de largo plazo por parte de los inversores locales, que buscan posicionarse antes de que el contexto macroeconómico termine de estabilizarse.

Ignacio Aquino, socio de PwC Argentina y líder de la práctica de Deals, subrayó que esta primera etapa estuvo marcada por la iniciativa de jugadores domésticos, pero anticipó que, a medida que se consolide la estabilidad y se mantenga el rumbo económico, debería crecer nuevamente el interés de inversores internacionales y, más adelante, de inversores financieros, que en los mercados desarrollados son una fuente clave de capital para este tipo de transacciones.

En términos sectoriales, la actividad de M&A mostró una concentración clara pero con señales de diversificación. Energía y Recursos lideró el ranking con aproximadamente el 23% de las transacciones, seguido por TMT (tecnología, medios y telecomunicaciones) con cerca del 16%. En conjunto, estos dos sectores explicaron casi el 40% de los deals y alrededor del 60% del valor total operado en el año. Más atrás se ubicaron Alimentos y Agro con un 14%, Servicios Financieros con un 12% e Industria y Construcción con un 11%, configurando un mapa de oportunidades más amplio que en ejercicios anteriores.

Dentro de esos grandes rubros, hubo subsectores particularmente dinámicos. El negocio de Oil & Gas, impulsado por Vaca Muerta, volvió a ser un imán para las inversiones, al igual que la minería, con foco en el litio. También se destacaron las operaciones en electricidad, incluyendo concesiones de las hidroeléctricas del Comahue, el segmento de software e IT, con deals vinculados a inteligencia artificial, y las transacciones en alimentos, agro y servicios financieros. Este abanico sectorial sugiere que el interés por Argentina no se limita a uno o dos activos puntuales, sino que empieza a extenderse a diferentes áreas de la economía .

El listado de operaciones emblemáticas de 2025 refuerza esa lectura. Entre las más relevantes se encuentra la adquisición de Petronas E&P Argentina por parte de Vista, con participación en el área La Amarga Chica de Vaca Muerta, por u$s1.500 millones.

A esto se sumó la compra de Telefónica Móviles Argentina por Telecom, valuada en u$s1.245 millones, una operación que todavía se encuentra bajo análisis de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia.

En el sector agroindustrial, Adecoagro avanzó en la adquisición de Profertil, alcanzando el 90% de participación accionaria a través de dos transacciones, en un año que además estuvo marcado por la compra de Adecoagro por parte de Tether, que tomó una participación mayoritaria a comienzos de 2025 .

También hubo movimientos significativos en salud, como la adquisición de Diagnóstico Maipú, perteneciente al grupo brasileño DASA, por parte de Swiss Medical Group, y en infraestructura, con la transferencia de acciones y la concesión de las Represas del Comahue del Estado nacional a privados, una operación que captó u$s706 millones.

Las expectativas para 2026 son muy optimistas Con ese punto de partida, las perspectivas para 2026 aparecen marcadamente positivas. PwC anticipa un ciclo alcista para el mercado de M&A, impulsado por la consolidación del proceso de normalización económica y por una agenda de reformas estructurales, entre las que se destacan las de carácter laboral e impositivo.

A esto se suma la continuidad del proceso de desregulación, la expectativa de mayor flexibilidad cambiaria para las empresas y una probable baja del riesgo país, factores que suelen ser determinantes para la toma de decisiones de inversión de largo plazo .

Otro elemento central en las proyecciones es el impacto del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que podría movilizar más de u$s25.000 millones en sectores como minería, energía renovable, petróleo y gas, siderurgia y puertos, según la estimación de PwC.

El proceso de normalización económica también debería traducirse en una mayor disponibilidad de financiamiento para operaciones de M&A, un aspecto que estuvo prácticamente ausente en años recientes.

Con un mercado de capitales más activo y un sistema financiero con mayor capacidad de fondeo, PwC espera que vuelvan a ganar terreno las transacciones apalancadas y la participación de fondos de inversión, habituales en otros mercados pero todavía incipientes en Argentina .

Al mismo tiempo, destaca que una economía más abierta y competitiva podría acelerar la concreción de deals estratégicos, orientados a ganar escala, eficiencia y acceso a nuevos mercados. Ese mismo proceso, advierte PwC, tendrá su contracara: empresas que no logren adaptarse al nuevo contexto podrían convertirse en objetivos de transacciones distressed u oportunistas, sumando otra capa de dinamismo al mercado de fusiones y adquisiciones .

Juan Tripier, director de PwC Argentina en la práctica de Deals, sintetiza el clima que rodea a las proyecciones para el próximo año al señalar que 2026 se presenta como “una verdadera ventana de oportunidades” para el M&A en Argentina.

La combinación de normalización macroeconómica, reformas estructurales y mayor dinamismo general de la economía configura, según el ejecutivo, un escenario propicio tanto para buscar socios estratégicos y ejecutar planes de crecimiento como para evaluar salidas o desinversiones, dando inicio a uno de los ciclos más favorables de los últimos años para concretar transacciones en el país .

El informe de PwC concluye con la siguiente recomendación para las empresas: “Como siempre, resaltamos la necesidad de prepararse adecuadamente ante una potencial transacción de venta. Los procesos de M&A en general son largos y complejos (mucho más en Argentina), y los que estén mejor preparados tienen mayores probabilidades de completar exitosamente una transacción. Para la preparación se deben tomar en cuenta aspectos contables-financieros, impositivos, previsionales-laborales, legales, ambientales, comerciales, productivos, entre otros, además de tener un sólido plan y proyección del negocio. Como muchas veces se dice en esta industria, hay que vestir a la novia”.

Fuente: Ámbito.