Corrientes, sábado 07 de febrero de 2026

Sociedad Corrientes
SERVICIOS ECOSISTÉMICOS EN HUMEDALES

Estudian cría masiva de insectos para frenar plantas acuáticas invasoras

29-12-2025
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Las lagunas urbanas del nordeste argentino enfrentan desde hace años una problemática ambiental persistente vinculada a la invasión de plantas acuáticas, fenómeno que compromete de manera directa el funcionamiento ecológico de estos ambientes. La proliferación descontrolada de estas especies reduce servicios ecosistémicos esenciales, como la capacidad de amortiguar excedentes hídricos durante lluvias intensas y el sostenimiento de la biodiversidad local, generando impactos ambientales y urbanos de creciente relevancia.

En los humedales urbanos de la región, y particularmente en la ciudad de Resistencia, Chaco, la macrófita Pistia stratiotes L., conocida popularmente como repollito de agua, se ha consolidado como la principal especie invasora. Su expansión acelerada sobre los espejos de agua produce una cobertura casi continua de la superficie, alterando la dinámica natural de las lagunas y dificultando su rol como reservorios y reguladores hídricos.

Hasta el momento, el manejo de esta planta en la capital chaqueña se ha realizado mayormente mediante métodos de control mecánico, que incluyen la cosecha manual y el uso de equipamientos específicos. Sin embargo, estas estrategias no han logrado resultados sostenidos en el tiempo, dado que la rápida capacidad reproductiva de la especie favorece su reaparición poco tiempo después de cada intervención.

Ante este escenario, desde el ámbito científico se comenzó a evaluar, hace varios años, la viabilidad del control biológico como alternativa de manejo. Este enfoque se basa en la regulación natural del crecimiento de las malezas acuáticas mediante insectos biocontroladores que se alimentan de manera exclusiva de la planta objetivo, reduciendo progresivamente su volumen y evitando los impactos negativos asociados a métodos más invasivos.

AVANCES DEL PROYECTO DE CONTROL BIOLÓGICO

El desarrollo de esta estrategia avanza actualmente a través del trabajo del Laboratorio de Herbivoría y Control Biológico en Humedales, integrado al Centro de Ecología Aplicada del Litoral, dependiente de CONICET y la Universidad Nacional del Nordeste. En este espacio se lleva adelante la cría masiva de insectos seleccionados como biocontroladores del repollito de agua, instancia considerada clave antes de la liberación experimental en lagunas urbanas afectadas.

UNNE Medios dialogó con el equipo del HeCoB, que impulsa este proyecto con el objetivo de convertirlo en la primera experiencia de control biológico aplicada a humedales cálidos de Sudamérica. La iniciativa cuenta con la participación activa de estudiantes pasantes de investigación, quienes colaboran en las distintas etapas técnicas y experimentales de la actual fase del trabajo.

“La cría masiva en laboratorio de los insectos biocontroladores que estamos concretando es la instancia previa la liberación experimental en lagunas”, destacó la Lic. Sabrina Bertucci, investigadora del laboratorio, quien integra el equipo junto a Ramiro Crespo, Ana Paz Irala, Anabella Cortez, Miranda Encina y Giuliana Nazer. Según explicó, esta etapa demanda un manejo riguroso tanto de las plantas como de los insectos, con evaluaciones periódicas que permitan asegurar la eficacia del proceso.

Como parte de este avance, se realizó una convocatoria a estudiantes de la Licenciatura en Ciencias Biológicas de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura, quienes participan en tareas como el manejo de plantas en piletones experimentales, la obtención, identificación y separación de insectos, y el monitoreo poblacional para verificar su alimentación y reproducción. Todas estas actividades se desarrollan bajo la dirección de la Dra. Celeste Franceschini.

RESULTADOS, IMPACTO Y PARTICIPACIÓN ESTUDIANTIL

El proyecto se apoya en una serie de estudios previos que incluyeron relevamientos del estado de invasión de las lagunas y la caracterización físico-química del agua, así como la identificación de agentes biocontroladores asociados a la vegetación. En ese proceso se detectaron dos insectos vinculados al repollito de agua: el gorgojo Neohydronomus affinis Hustache y la chicharrita Lepidelphax pistiae Remes Lenicov, seleccionados posteriormente para los ensayos experimentales.

En etapas posteriores, se realizaron pruebas en ambientes controlados, donde se logró reproducir la planta hasta alcanzar condiciones de invasión similares a las observadas en las lagunas urbanas. En estos piletones se constató una disminución significativa en el tamaño y vigor del repollito de agua como consecuencia de la acción de los insectos, lo que permitió avanzar hacia ensayos de densidad óptima y estudios sobre crecimiento, alimentación y reproducción.

“El proyecto lleva varios años y la actual instancia de cría masiva debe realizarse con mucho rigor, para efectivamente garantizar que se pueda contar con ejemplares en cantidad para cuando llegue el momento de realizar la suelta de los biocontroladores en las lagunas”, señaló la Lic. Bertucci. También subrayó que se trata de insectos nativos, al igual que la planta, lo que evita la introducción de especies exóticas y favorece la adaptación a los ambientes locales.

Desde el equipo recordaron que la invasión del repollito genera múltiples impactos, como la disminución de la luz y del oxígeno en el agua, la reducción de la biodiversidad y la colmatación de las lagunas, lo que limita su capacidad de amortiguar lluvias intensas. En ese marco, se verificó que en las lagunas Argüello y Francia los repollitos cubrían el 45% y el 36% de la superficie, respectivamente. “El control biológico aumentativo es una alternativa eficaz y ambientalmente inocua para el manejo de Pistia stratiotes en Resistencia”, afirmaron.

La participación estudiantil constituye uno de los ejes destacados del proyecto. Las pasantías permiten a los jóvenes integrarse a un entorno científico real, sumar experiencia académica y explorar posibles orientaciones profesionales. “Para mí es una gran experiencia, siempre me gustó la entomología, y en el proyecto puedo aprender gracias al acompañamiento del equipo de especialistas del HeCoB”, expresó Miranda Encina, mientras que otras estudiantes detallaron su rol específico en el monitoreo, identificación y manejo de los insectos y las plantas en los ensayos.