Mineros, cocaleros y algunos sectores que son parte de la Central Obrera Boliviana (COB), muchos de ellos llegados a La Paz desde distintos puntos de Bolivia, marcharon para exigir al Gobierno del presidente Rodrigo Paz que elimine el decreto que dispone el retiro de la subvención a los combustibles, que derivó en un alza de más del 100 por ciento en el valor de estos.
Los manifestantes, que advirtieron estar "dispuestos a todo”, caminaron desde El Alto hasta el corazón de La Paz, por calles y avenidas, con gritos y cánticos para rechazar le decisión adoptada la semana pasada. Paz puso fin a la subvención a la gasolina y el diésel que estuvo vigente por más de 20 años, debido a que esta política agotó las reservas estatales de dólares.
"Esta marcha se ha convocado para derogar este decreto que atenta los derechos de todos los bolivianos. (Si no se retira) vamos a continuar con medidas, tiene que haber una convocatoria sana y estructural para sentarnos a dialogar", dijo el presidente de la Federación Nacional de Cooperativas Mineras, Josué Richard Kari Kari.
La movilización de los mineros provocó la molestia de algunos transeúntes, pues en varias partes de la ciudad los insultaron y les exigieron que se vayan de la ciudad. "¡Paguen sus impuestos!" y "¡Ladrones!", fueron algunas frases que les gritaron, además otros los vincularon con el Movimiento al Socialismo (MAS), partido político que gobernó el país en los últimos 20 años.