El intendente de Paso de la Patria, Oscar García, expuso el complejo escenario financiero con el que se encontró al asumir la gestión municipal, haciendo hincapié en el volumen de la deuda heredada y sus consecuencias inmediatas sobre el funcionamiento del Estado local. Según detalló, el municipio recibió una deuda cercana a los 185 millones de pesos, en un contexto de muy baja recaudación y con limitadas capacidades de cobro propias del cierre del ejercicio fiscal. Esta combinación de factores condiciona de manera directa la planificación financiera y la disponibilidad de recursos para afrontar compromisos básicos.
García explicó que la situación se agravó por el momento del año en el que se produjo el traspaso de gestión, cuando “a final del año hay muy poca capacidad de pago, capacidad de cobro teniendo en cuenta el fin del ejercicio fiscal”. En ese marco, remarcó que el volumen de deuda no solo refleja obligaciones pendientes, sino también un esquema financiero debilitado que reduce el margen de maniobra para responder con rapidez a las demandas operativas y salariales del municipio.
El intendente señaló que la baja recaudación limita seriamente las posibilidades de equilibrar las cuentas en el corto plazo, especialmente en una localidad cuya economía depende en gran medida de la estacionalidad. Esta restricción de ingresos obliga a la administración a priorizar gastos esenciales y a reorganizar compromisos, en un contexto donde el peso de la deuda condiciona cada decisión presupuestaria.
Ante este panorama, García sostuvo que la gestión se ve forzada a apelar a la organización interna y a la creatividad administrativa para enfrentar el desorden financiero heredado. En ese sentido, explicó que el objetivo central es ordenar las cuentas sin desatender las obligaciones prioritarias, en particular aquellas vinculadas al personal municipal, cuya estabilidad salarial se ve directamente afectada por el nivel de endeudamiento.
IMPACTO DE LA DEUDA EN LOS SALARIOS
Uno de los principales efectos de la deuda municipal señalados por el intendente está relacionado con el pago de salarios y aguinaldos. García afirmó que la prioridad absoluta de la gestión es la masa salarial y destacó que el aguinaldo se encuentra garantizado. Al respecto, precisó: “tenemos cubierto para el pago de aguinaldo que lo vamos a hacer el día lunes”, subrayando el esfuerzo financiero realizado para cumplir con ese compromiso en un contexto adverso.
Sin embargo, el jefe comunal reconoció que la deuda acumulada y la falta de liquidez dificultan alcanzar el pago completo de los sueldos correspondientes al mes de diciembre. En ese sentido, explicó que “lo que nos está dificultando todavía es con poder concretar el 100% de lo que necesitamos para hacer frente a la masa salarial del mes de diciembre”, dejando en claro que la situación financiera heredada impacta de manera directa en los trabajadores municipales.
García planteó como escenario posible el pago escalonado de los salarios, en caso de no contar con los fondos suficientes en el corto plazo. Detalló que, de persistir las dificultades, se podría abonar un 50 por ciento del salario en diciembre y completar el resto en los primeros días de enero, cuando se espera una mejora en la disponibilidad de recursos. Según expresó, “en principio de no poder negarlo, haríamos un 50% y un 50% en la primera semana de enero”.
Consultado específicamente sobre la posibilidad de pagar los sueldos en cuotas, el intendente fue prudente pero no descartó esa alternativa. Señaló: “Sí probablemente yo no descarto el tema no quiero generar expectativas en la gente pero seguramente si no llegamos con la totalidad por lo menos el 50 van a perseguir”, aclarando que la intención es completar el pago total dentro de los primeros días del mes siguiente, una vez que se normalice el flujo de ingresos.
RESPUESTA SOCIAL Y PERSPECTIVAS
Más allá del impacto inmediato de la deuda sobre las finanzas municipales, García destacó la respuesta de la comunidad frente a la situación crítica. Indicó que percibe “una actitud muy fuerte del vecino, dándonos un aliento para trabajar”, lo que, según afirmó, resulta un factor clave para sostener el proceso de reorganización financiera en un contexto de restricciones severas.
El intendente también expresó expectativas positivas respecto de la respuesta contributiva de los vecinos, al considerar que existe comprensión sobre la situación heredada y disposición a acompañar el esfuerzo de la gestión. En ese sentido, señaló que “entendemos que vamos a tener una muy buena respuesta desde el punto de vista contributivo”, lo cual podría aliviar progresivamente el peso de la deuda y mejorar la capacidad de pago del municipio.
García vinculó estas expectativas con la posibilidad de recuperar, de manera gradual, el equilibrio financiero, siempre condicionado por la magnitud de la deuda recibida. La normalización de los pagos salariales y el cumplimiento de las obligaciones dependerán, según explicó, de la recomposición de la recaudación y del ordenamiento de las cuentas públicas locales.
Finalmente, el intendente dejó en claro que la deuda heredada no solo representa un número contable, sino un condicionante estructural que impacta en la gestión diaria, en los salarios y en la relación con los trabajadores y vecinos. En ese marco, reafirmó que el objetivo central es superar esta etapa crítica mediante responsabilidad fiscal y apoyo comunitario, mientras se avanza hacia una administración más equilibrada.