El ministro de Desarrollo Social de Corrientes informó que las intensas lluvias afectaron gravemente a 27 familias fueron evacuadas y otras 40 permanecen aisladas en la cuarta sección. Si bien las aguas comenzaron a descender, el funcionario advirtió sobre los daños en viviendas, cultivos y economías locales, y subrayó la necesidad de una articulación permanente entre los niveles municipal, provincial y nacional para mitigar las consecuencias del fenómeno.
“La zona más compleja tiene que ver San Luis del Palmar. Si bien ya venimos trabajando hace días con el intendente, tenemos recorrido, y estamos con 27 familias evacuadas en dos centros municipales”, precisó el funcionario.
La asistencia se despliega un operativo integral de contención. El protocolo provincial activado por el gobernador involucra a Defensa Civil, Desarrollo Social, Seguridad y Salud Pública, con acompañamiento en territorio y provisión de recursos de emergencia.
La magnitud de las lluvias generó un incremento rápido de los caudales de los ríos Empedrado y Riachuelo, provocando el anegamiento de viviendas y la evacuación preventiva de vecinos ribereños. El ministro detalló que “en la cuarta sección hay 40 familias aisladas, lo que complica el trabajo porque hay que llegar en lancha con alimentos y asistencia médica”.
En este contexto, los equipos técnicos del gobierno provincial mantienen un operativo permanente para garantizar la atención sanitaria, la distribución de víveres y la seguridad en las zonas afectadas. A pesar de la complejidad, el funcionario destacó que las aguas comenzaron a descender, lo que permite proyectar una normalización progresiva.
La respuesta del Estado provincial se orienta no solo a la emergencia inmediata, sino también a las consecuencias posteriores. “Cuando termina o baja el agua, siguen los problemas”, advirtió el ministro, quien destacó que las pérdidas se extienden a los sectores productivos. En zonas rurales, las quintas y áreas de cultivo también sufren el impacto, afectando la economía familiar y comunitaria.
“Todo este tipo de situaciones trae consecuencias. Por eso, el Estado provincial y municipal deben articular, trabajar y acompañar”, agregó. La asistencia incluye la reposición de materiales, la contención social y la planificación de medidas para prevenir nuevos daños.
El funcionario sostuvo que las emergencias climáticas “están para quedarse”, y que el desafío radica en “estar más preparados y al lado de la gente en los momentos críticos”. En este sentido, subrayó la importancia de fortalecer los mecanismos de respuesta interinstitucional y de reforzar la infraestructura local para mitigar el impacto de futuras contingencias.
RELACIÓN CON EL ESTADO NACIONAL Y PERSPECTIVA POLÍTICA
Consultado sobre el acompañamiento del Estado Nacional, el ministro aseguró que “siempre se interviene porque tenemos buena relación y trabajamos donde sea necesario que haya fuerzas nacionales”. Sin embargo, reconoció limitaciones en el envío de recursos. “Siempre los recursos son escasos. La administración es fundamental y uno quiere poder tener ayuda en ese sentido”, sostuvo, marcando la necesidad de coordinación con organismos nacionales en materia de desarrollo social y atención a la emergencia.
El funcionario señaló que “hemos tenido dos años de diálogo, cosa que no teníamos con el gobierno anterior”, aunque aclaró que “no hubo recursos genuinos desde la llegada de Milei”. Explicó que las ayudas recibidas fueron “muy puntuales, en situaciones de catástrofe”, y recordó que la provincia incluso asumió los costos logísticos de traslado de alimentos en algunos casos. “Había una situación difícil que dejaba el gobierno anterior, había que estabilizar, ordenar y bajar la inflación. Ahora hay que reactivar el consumo y poder tener relación”, planteó.
En ese marco, destacó que el diálogo institucional es una herramienta indispensable para avanzar en soluciones conjuntas. “Consensuar significa sentarnos en una mesa cuando tenemos intereses comunes: la gente, la tercera edad, la salud pública, la obra pública. En esas cosas tenemos que coincidir”, afirmó.
Consideró que la política debe centrarse en mejorar la calidad de vida de la población y en garantizar respuestas rápidas ante las crisis. “No importa el partido. Cuando tenemos este objetivo, para eso estamos en la política. Nos sentamos y en cinco minutos coincidimos”, enfatizó.
El ministro puso de relieve el rol de la provincia en la atención a los sectores vulnerables, particularmente en hogares de adultos mayores. “Contemos la cantidad de hogares que tiene la provincia: el 95% son del Estado provincial y el 5% privado. Imagínense el rol que cumple el Estado”, indicó. También mencionó que la consolidación de políticas públicas requiere cooperación entre los tres niveles de gobierno. “Es importante trabajar con todos los actores, municipales, provinciales y nacionales”, insistió.
TRANSICIÓN Y CONTINUIDAD DE LA GESTIÓN
En relación con el proceso de transición gubernamental en Corrientes, el ministro explicó que el Ministerio de Desarrollo Social está ordenando su estructura para facilitar la continuidad institucional. “Estamos preparando y acomodando todo lo que tiene que ver con una transición, entregando una cartera tan importante como el Ministerio de Desarrollo Social”, expresó. Aseguró que el equipo de trabajo mantiene la ejecución de los programas previstos y garantiza que cada área quede en condiciones de funcionamiento.
El funcionario remarcó que su prioridad es dejar “un ministerio claramente ordenado, controlado y funcionando”. Subrayó que las acciones se enmarcan en la planificación del gobernador Gustavo Valdés y del gobernador electo Juan Pablo Valdés, con quienes mantiene una coordinación permanente. “Tenemos una relación clara, es el mismo proyecto. Esta gestión desde el ministerio termina el 10 de diciembre”, precisó, confirmando la continuidad del trabajo hasta la finalización del mandato.
El ministro reiteró que el objetivo central del gobierno provincial es sostener la asistencia a las comunidades afectadas y consolidar políticas públicas que garanticen inclusión, desarrollo y estabilidad. “Queremos dejar un ministerio funcionando y, por supuesto, al lado de la gente”, afirmó destacando que la gestión de las emergencias y el trabajo social son tareas que trascienden los ciclos políticos.