La XLVI Peregrinación Juvenil del Nordeste Argentino hacia Itatí comenzó con la participación de miles de fieles que emprendieron la marcha bajo una jornada lluviosa. Jóvenes y comunidades parroquiales de diferentes puntos de la región dieron inicio al recorrido que se desarrolla ininterrumpidamente desde hace 46 años.
El inicio estuvo acompañado por expresiones de devoción mariana, que remarcaron el sentido de fe, esperanza y compromiso con la Virgen de Itatí.
Los grupos provenientes de distintas diócesis se sumaron a la caminata organizada, en la que se destacaron los fieles de Santo Tomé, quienes recibieron la bendición de su párroco antes de salir al camino.
La marcha avanzó entre oraciones, cánticos y consignas alusivas a la Virgen, en un trayecto marcado desde el principio por la persistencia de la lluvia. El evento congregó a participantes de todas las edades en una manifestación religiosa que cada año concentra a multitudes.
La tradición de la peregrinación juvenil del NEA volvió a reunir a comunidades enteras que recorren varios kilómetros hacia la Basílica de Itatí. El despliegue logístico permitió mantener el orden en el tránsito de peregrinos, garantizando la continuidad de las actividades previstas pese a las condiciones climáticas. El hecho se consolidó nuevamente como uno de los acontecimientos más importantes del calendario religioso regional.
LLEGADA AL SANTUARIO
El Santuario de la Virgen de Itatí recibió a peregrinos provenientes de Gregorio de Laferrere, provincia de Buenos Aires, quienes realizaron el viaje acompañados por sus sacerdotes. La llegada estuvo marcada por un clima de gratitud y oración, con intenciones especiales por la vida y el ministerio de Mons. José Adolfo Larregain, arzobispo de Corrientes.
En la jornada previa, en la ciudad de Corrientes, Mons. Larregain había recibido el Palio Arzobispal de manos del Nuncio Apostólico en Argentina, Mons. Miroslaw Adamczyk. Este acontecimiento fue señalado por la comunidad como un hecho de relevancia para la Iglesia local, y estuvo presente en las intenciones de los fieles durante su estadía en el santuario.
Los peregrinos participaron de la Santa Misa en el Camarín de la Santísima Virgen, celebrada a las 10 horas y presidida por el arzobispo Larregain. La Basílica volvió a convertirse en punto de encuentro y oración para los devotos, con una liturgia que congregó a los participantes en torno a la figura de la Virgen de Itatí.
Al cierre de la jornada, los fieles fueron despedidos con un mensaje que expresó: “Que su regreso a la comunidad de origen esté lleno de paz, bendiciones y el acompañamiento maternal de la Virgen Santísima”.