La Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) se encuentra atravesando la segunda jornada del paro nacional de 48 horas convocado por la docencia universitaria y preuniversitaria. La medida, realizada los días 1 y 2 de septiembre, forma parte de un plan de lucha gremial que busca visibilizar la situación crítica que atraviesan las universidades públicas del país. La protesta incluye tanto a docentes como a trabajadores no docentes, quienes se sumaron de manera activa a la convocatoria.
El reclamo principal se centra en la recomposición salarial urgente para los trabajadores del sector. Según los gremios, los sueldos han experimentado una fuerte pérdida de poder adquisitivo en los últimos años, lo que dificulta las condiciones laborales y afecta la calidad del sistema educativo. “Se reclama un aumento urgente para los salarios”, señalaron los organizadores de la medida de fuerza, al remarcar la necesidad de una respuesta inmediata por parte del Gobierno nacional.
Otro de los puntos destacados es la exigencia de partidas presupuestarias que garanticen el normal funcionamiento de las universidades nacionales. La falta de recursos impacta en áreas esenciales como infraestructura, mantenimiento, becas estudiantiles, comedores y residencias. “Se exige la asignación de partidas presupuestarias para asegurar el funcionamiento de las áreas universitarias”, expresaron los gremios universitarios.
El paro de la UNNE no es un hecho aislado, sino que se inscribe en un escenario nacional más amplio. Universidades de distintas provincias adhirieron a la medida de fuerza, que se desarrolla en rechazo a la posibilidad de un veto presidencial a la Ley de Financiamiento Universitario. Este proyecto busca garantizar recursos estables para el sistema universitario, una demanda reiterada por las comunidades educativas en todo el país.
La protesta de septiembre se suma a un plan de acción gremial que contempla nuevas medidas si no se registran avances en la negociación. Los sindicatos advirtieron que la falta de respuestas podría derivar en la profundización del conflicto, con paros y movilizaciones en las próximas semanas. “La medida se enmarca en un plan de acción gremial más amplio que incluye paros en otras fechas”, remarcaron los dirigentes sindicales.