Foto tomada de Radio San Cayetano
Ante el gobernador y otras autoridades provinciales y el municipales el arzobispo de Corrientes monseñor José Adolfo Larregain pidió hoy en el tedeum celebrado en la Iglesia de la Merced una sociedad con inclusión diálogo y búsqueda del bien común
"Hacemos por la libertad lograda gracias al valor de nuestros antepasados criollos; y pidiendo la bendición para nuestra Patria y todos los que la habitan"dijo Larregain. "Hombres y mujeres valientes, guiados por un anhelo de justicia e independencia, dieron el primer paso para forjar la Argentina, tomando el control de su propio destino con el desafío de construir un futuro basado en los valores inherentes y característicos de nuestro pueblo. Hoy es un día para reflexionar sobre lo que deseamos, soñamos y la responsabilidad que tenemos en su realización".
Dijo después: " Pidamos al Señor que nos conceda la sabiduría necesaria para enfrentar los desafíos de este tiempo, manteniendo la grandeza de nuestra patria. Recordemos –como nos dice el apóstol Santiago (2,26) - que la fe sin obras es muerta. Por lo tanto, tras la acción de gracias, nos comprometemos a ser agentes activos de cambio y transformación".
"Que este aniversario sea recordatorio constante y permanente de quienes lucharon y dieron la vida por nuestra independencia y de la importancia de preservar los valores que nos legaron: libertad, justicia e igualdad. Comprometámonos a trabajar por una Patria donde lo expresado anteriormente sea una realidad, donde la educación y el trabajo dignifiquen a todos sus habitantes, donde la solidaridad prevalezca sobre las diferencias" agregó.
Fue entonces que pronunció: "Seamos protagonistas y constructores de un futuro mejor en el cual la inclusión, el acuerdo y la búsqueda del bien común promuevan la unidad y la reconciliación en estos contextos marcados por las divisiones, agresiones y descalificaciones" pidió el arzobispo
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Citó luego al papa León XIV cuan dao dice que “La paz se construye en el corazón y a partir del corazón, arrancando el orgullo y las reivindicaciones, y midiendo el lenguaje, porque también se puede herir y matar con palabras, no sólo con las armas”. No nos acostumbremos ni naturalicemos modos y estilos de comunicación y de uso del lenguaje que producen daño, crean diferencias, ahondan grietas, distancian a las personas, etc. Nuestro país, crisol de razas y culturas, es un ejemplo de convivencia pacífica y sana, de armonizar diferencias, tender y construir puentes. ¡Qué bien lo definió nuestro querido papa Francisco en la cultura del diálogo y del encuentro!"
Recordó finalmente que todos tienen mucho por aportar "para la construcción de la comunidad nacional y de una sociedad unida, inclusiva, que valore la diversidad y busque la reconciliación, el diálogo y la paz. Seamos incansables constructores de puentes entre los diversos sectores de la sociedad que ayuden a acercar distancias"