El juicio avanza hacia su fase de alegatos finales, tras una extensa etapa probatoria centrada en evaluar el estado mental de la acusada. Con testimonios clave de profesionales de salud y allegados, el proceso busca esclarecer las condiciones subjetivas y objetivas del hecho, mientras el Tribunal se prepara para dictar sentencia en uno de los casos más conmocionantes de la provincia.
En el marco del juicio seguido contra una mujer imputada por el homicidio de sus dos hijos menores, ocurrido en noviembre de 2023 en el Barrio Santa Rosa de Curuzú Cuatiá, se completó esta semana la etapa probatoria.
Durante las audiencias realizadas los días lunes 5 y jueves 8 de mayo, la Defensa Oficial, encabezada por la Dra. Julieta Lacroze, presentó una serie de testimonios médicos y personales con el fin de aportar elementos al análisis del estado psíquico de la acusada.
En primer término, declararon los licenciados en Psicología Raúl Maldonado y Pablo Núñez, del Hospital Dr. Fernando Irastorza de Curuzú Cuatiá, quienes entrevistaron a la imputada pocas horas después del hecho. Según sus declaraciones, “la acusada presentó un discurso desorganizado, afectado emocionalmente, y refirió sentirse completamente desconectada de la realidad tras lo sucedido”.
La Dra. Villar, médica psiquiatra, completó las primeras pericias médicas, describiendo el cuadro clínico de la mujer, su intento de suicidio posterior al hecho, y los posibles factores desencadenantes. “El estado de ánimo era gravemente depresivo, con indicios de disociación de la conducta”, manifestó la especialista.
EXÁMENES EN EL ÁMBITO PENITENCIARIO
Posteriormente, se incorporaron los testimonios del personal del Hospital de Salud Mental San Francisco de Asís, ubicado en la Capital provincial, donde la acusada permanece detenida. Declararon los doctores Érika Garrido y Emanuel Andrés Giménez Vega, quienes evaluaron su estado mental al momento del ingreso al Establecimiento Penitenciario N° 10 y durante su tratamiento. Los peritos indicaron que la paciente “presentó síntomas compatibles con un trastorno mental severo que requería atención psiquiátrica inmediata”.
La psicóloga María del Pilar Mendiondo, integrante del Servicio Penitenciario, brindó detalles sobre el comportamiento y las manifestaciones emocionales de la imputada durante su estadía. “Las entrevistas revelaron sentimientos persistentes de culpa, desesperanza y una actitud colaborativa en las actividades terapéuticas del penal”, afirmó.
Además de los informes médicos, la Defensa convocó a una docente del jardín de infantes al que asistían los menores fallecidos y a una amiga personal de la acusada. La primera describió una relación afectuosa entre madre e hijos, mientras que la segunda aportó información sobre las condiciones de vida familiar previas al hecho. “Era una mujer sola, con escasa red de apoyo y múltiples dificultades económicas”, expresó.
ALEGATOS FINALES Y DETERMINACIÓN DE RESPONSABILIDAD
El Tribunal de Juicio, conformado por los jueces Jorge Alberto Troncoso (presidente), Juan Manuel Ignacio Muschietti y Ramón Alberto Ríos (vocales), dio por cerrada la etapa probatoria con la incorporación del material documental presentado por ambas partes.
La próxima instancia será la audiencia del lunes 12 de mayo, donde tanto la Fiscalía como la Defensa expondrán sus alegatos sobre la prueba recabada, conforme a lo estipulado en el artículo 337 del Código Procesal Penal. Luego de esta instancia, el Tribunal deliberará y decidirá sobre la responsabilidad penal de la acusada, tal como lo establece el artículo 339 del mismo código.
El caso es llevado adelante por la fiscal Dra. Clara Belén Arrúa, titular de la Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas de Curuzú Cuatiá. La acusación formal imputa a la mujer el delito de homicidio agravado por el vínculo, en concurso real por dos hechos, conforme a los artículos 80 inciso 1°, 55 y 45 del Código Penal de la Nación.