Si bien las ventas minoristas pyme aumentaron un 10,5% interanual no logran compensar las fuertes caídas de 2024, -12,6% en marzo, y 22,1% en el acumulado.
Es lo que desprende de un informe de Came que también indica que la demanda mostró limitaciones, especialmente en rubros no esenciales y que algunos sectores estacionales lograron cierta recuperación gracias a eventos como el inicio del ciclo lectivo.
En la comparación mensual desestacionalizada se produjo un aumento del +0,1%, acumulando +19,4 en el primer trimestre del año.
En marzo, las ventas estuvieron impulsadas por el cierre de la temporada de verano, el inicio de clases y acciones comerciales como promociones, cuotas sin interés y descuentos. Muchos comercios señalaron un leve repunte, aunque no completamente al nivel esperado para esta época. "Persisten factores que limitan el consumo, como la falta de liquidez, aumento de costos operativos y la competencia informal o desde el exterior. Aun así, quienes ofrecieron variedad, precios accesibles o estrategias de venta lograron sostener su actividad" se puntualiza.
También en marzo, los comercios atravesaron un escenario complejo marcado por el aumento de costos operativos, impositivos y de alquileres, baja afluencia de clientes, y dificultades para cubrir gastos fijos y reponer stock.
La competencia de productos importados e informales, junto con una demanda contenida a pesar de las promociones, presionó los márgenes de rentabilidad, especialmente en sectores como el textil. De este modo, la adaptación, el uso de medios de pago financiados y las promociones se consolidaron como herramientas clave para sostener la actividad.