El pedido de expulsión del senador entrerriano, impulsado por sectores de la oposición, pone en jaque la estrategia que tenía previamente el Gobierno para hacer funcionar el Congreso para tratar la reforma electoral y la privatización de Aerolíneas Argentinas.
Habiendo transcurrido ya 10 días del mes, y con la semana prácticamente perdida, queda muy poco tiempo por delante para construir algún tipo de acuerdo legislativo y la oposición pone en duda las sesiones extraordinarias en diciembre.
El pedido de expulsión del senador entrerriano Edgardo Kueider, impulsado por sectores de la oposición, por el escándalo de corrupción desatado cuando se lo encontró en Paraguay con 200 mil dólares sin declarar, pone en jaque la estrategia que tenía previamente el Gobierno para hacer funcionar el Congreso para tratar la reforma electoral y la privatización de Aerolíneas Argentinas.
El senador, que sigue detenido en Paraguay por un caso de contrabando y presentó un pedido de licencia en su cargo, fue un aliado clave del oficialismo para lograr la sanción de la Ley Bases y hasta fue propuesto por Victoria Villarruel para presidir la estratégica comisión de Asuntos Constitucionales del Senado.
El peronismo pidió la convocatoria a una sesión especial para el jueves 12 de diciembre, a las 11, con el objetivo de destituirlo o al menos suspenderlo. Este martes, el senador cordobés del bloque Pro Luis Juez adelantó que su sector bajará al recinto para buscar el quórum que permita debatir este tema.