Corrientes, lunes 13 de abril de 2026

Sociedad Corrientes

San Martín: un salto a la Masonería

16-08-2024
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Por Marcos Raúl Mplares). San Martín fue un exponente destacado de la Masonería. No hay ninguna duda, salvo la que emerge de aquellos historiadores que siguen opinando que la Historia solo habla a través de documentos escritos, y que lo que no se volcó al papel integró el nicho del olvido.

Precisamente aquí está el flanco débil de la historia sanmartiniana: no complementar la indagatoria acerca de los misterios del prócer con los testimonios auxiliares y con las fuentes primarias o secundarias que ayuden a comprobar, para bien o para mal, su calidad de masón.

En Cádiz, Londres, Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Santiago, Lima, Bruselas, Escocia, París, Grand Bourg y en Boulogne sur Mer, San Martín interviene en logias con convicción de militante y con un firme compromiso de luchar por la independencia de Latinoamérica.

Encarar su biografía, desde una perspectiva meramente academicista, llevando los cánones del formalismo como guía de aplicación, implicará siempre un relato incompleto, insuficiente y sesgado, que no brindará luz sobre pasajes incógnitos de su vida pública y privada.

Todos sus actos están impregnados de una pátina masónica: su propio testamento, su vida privada y hasta el modo en que se recluyó en ciertos puntos de Europa, desdeñando los laureles de la gloria y las mieles del poder.

En el sitial más alto de su empinado camino, transitado para lograr la libertad de los pueblos americanos, San Martín fue estrictamente masón, al elegir la discreción y, posteriormente, el anonimato en su exilio de ultramar.

Es evidente que, ateniéndonos a los preceptos clásicos de la historia oficial sanmartiniana, nos hagamos muchas preguntas que aún no tienen respuestas típicamente racionales. Por ejemplo: ¿Por qué San Martín, al traicionar su juramento de fidelidad a España, también optó por alejarse para siempre de su madre, Gregoria Matorras, a quien nunca más volvería a ver? ¿Qué explicación se le podría dar a este interrogante, si no aventuramos una respuesta global que rescate su personalidad política fuertemente anclada en las reglas, preceptos y principios de la masonería?

Enigmas de esta naturaleza, resultan inquietantes –si no comprendemos ni entendemos su misión masónica–. Fuera de este esquema argumental, ninguna respuesta estalla coherentemente.

Recordemos que el prócer se instaló en Mendoza, organizó como pudo un ejército, cruzó la cordillera de los Andes, derrotó a los españoles en Chile, formó una flota, prosiguió por mar al Perú, desembarcó con sus hombres, ocupó triunfalmente Lima y así hirió de muerte al poderío realista en América.

¿Por qué razón un criollo, decidió emprender esta alucinante campaña entre 1814 y 1821? ¿Qué designios lo alentaron a embarcarse en esta maravillosa gesta, aunque ello significara traicionar a la España que le había dado cobijo?
Cualquier respuesta ensayada por sus biógrafos no satisface al lector insatisfecho que busca una verdad contundente que acalle, de una vez por todas, la incesante polémica sobre aristas urticantes y espinosas de la trayectoria del Padre de la Patria.

Y se podría seguir así, por décadas… o por siglos.

La masonería belga, otorgó una medalla al general San Martín, la que contiene el único retrato de su perfil auténtico. Poco tiempo atrás, un 19 de enero de 1825, aparecía un anuncio en un periódico de ese país, en el que se indicaba que Jean Henri Simon, grabador de Su Majestad y a la vez francmasón, era el encargado por el gobierno para confeccionar diez medallas de personajes ilustres, entre los que figuraba San Martín. Es perfectamente plausible la aseveración de que esto es una prueba más de la filiación masónica de San Martín. Y, sin embargo …

En un fragmento de la carta enviada por San Martín a su amigo inglés William Miller, durante su estadía en Bélgica, respondía de este modo a una requisitoria sobre su pertenencia a la Logia Lautaro: "No creo conveniente hable usted lo más mínimo de la logia de Buenos Aires: éstos son asuntos privados y que aunque han tenido y tienen una gran influencia en los acontecimientos de la revolución de aquella parte de América, no pondrían manifestarse sin faltar por mi parte a los más sagrados compromisos".

Esos “asuntos privados”, que tuvieron marcada incidencia en los movimientos independentistas de Latinoamérica son los que hay que seguir indagando a fondo, para obtener una mayor aproximación a la verdad histórica sobre la masonería y su vinculación con San Martín.

Quizá, a modo de ejemplo, habría que recurrir a los datos que se puedan rescatar de los archivos completos de la Logia Masónica de Bélgica, incautados durante la Segunda Guerra Mundial por las fuerzas de ocupación nazi y, que más tarde, fueron transportados a la capital soviética por las tropas de Stalin. Es factible que sea un buen arranque para alcanzar una dilucidación definitiva de esta cuestión. Este material, que comenzó a microfilmarse por intermedio del Instituto de Estudios de las Religiones y del Laicismo, de la Universidad Libre de Bruselas (ULB), podría brindar valiosas pistas que pongan fin a las dudas sobre los lazos de San Martín con la masonería.

Tampoco debemos olvidar que estando en Bélgica, le ofrecen a San Martín ser jefe del ejército independentista de ese país, pero él rechaza el ofrecimiento y lo propone a Juan van Halen, que también era un activo masón. Y, a mayor abundamiento, en 1830, Bélgica logra su independencia y quien asume el trono es Leopoldo de Saxe-Coburg, el mismo a quien San Martín había elegido para ofrecerle la corona del Alto Perú y quien fue, además, el fundador de la francmasonería belga.

De esta suerte, de repente, se presenta nítida la vinculación de San Martín con las logias masónicas y su proyecto político unido al de renombradas figuras de estas sociedades discretas. Y sin embargo…

Por eso, el salto hacia una historia masónica del héroe, no es un arrojo al vacío, sino hacia un espacio con nutridas redes de contención, lo suficientemente vigorosas como para soportar el peso específico de un personaje patriótico recargado con alforjas de misterio: un hombre providencial, que clamó en todos sus actos relevantes, una inalterable lealtad hacia el ideario masónico, durante su gesta libertadora.