El Reporte de Derechos Humanos de Estados Unidos señala con “preocupación” la muerte de decenas de miles de civiles palestinos en Gaza, incluyendo niños, y el número “sin precedentes” de periodistas asesinados. Volker Türk, alto comisionado de Derechos Humanos de la ONU, se declaró “horrorizado” ante los reportes de las fosas comunes encontradas en Gaza tras el paso del Ejército israelí.
Doscientos días después del inicio de la guerra, los gazatíes siguen haciendo frente a bombardeos diarios y a la falta de ayuda humanitaria.
El Departamento de Estado de Estados Unidos publicó su reporte anual sobre la situación de los Derechos Humanos alrededor del mundo en 2023, señalando que la guerra de Israel contra Hamás, tras el ataque del 7 de octubre, había tenido “consecuencias significativamente negativas” para los Derechos Humanos en Medio Oriente. El reporte cita múltiples denuncias de ejecuciones extrajudiciales, desapariciones, tortura y arrestos injustificados.
“Las autoridades israelíes operando en Gaza no tomaron medidas públicamente visibles para identificar y castigar a los oficiales acusados de cometer abusos a los Derechos Humanos”, concluyó el reporte.
Doscientos días después del inicio de la guerra de Israel en Gaza, las autoridades sanitarias gazatíes estiman que 34.183 personas, en su mayoría mujeres y niños, han muerto por los ataques del Ejército israelí, y que entre 7.000 y 11.000 víctimas mortales más aún se encuentran bajo los escombros.
La guerra se ha caracterizado por constantes bombardeos a infraestructuras civiles y por el bloqueo del acceso de la ayuda humanitaria.
La guerra fue desencadenada por el ataque múltiple y sorpresa de Hamás, grupo que controla la Franja de Gaza, en Israel el 7 de octubre. Los militantes asesinaron a 1.200 personas civiles y el ataque estuvo marcado por el secuestro de 250 personas, incluidos menores, llevados como rehenes a la Franja de Gaza.
Israel ha negado haber deliberadamente causado violaciones a los Derechos Humanos en el enclave, y acusa a Hamás de utilizar a los civiles palestinos como escudos, lo que Hamás niega.
Blinken: Estados Unidos no tiene un “doble estándar”
Antony Blinken, secretario de Estado de Estados Unidos, negó que el país tuviera un “doble estándar” a la hora de examinar las presuntas violaciones a los Derechos Humanos cometidas por Israel.
“Cuando evaluamos el estado de los Derechos Humanos alrededor del mundo, aplicamos el mismo estándar a todos. Eso no cambia independientemente de si el país es un adversario, una competencia, un amigo o un aliado”, declaró Blinken agregando que había un “proceso en curso” para examinar las denuncias contra Israel.
El alto funcionario estadounidense no ofreció comentarios sobre si ese proceso daría lugar a conclusiones definitivas.
Defensores de Derechos Humanos han apuntado que Washington reacciona rápidamente a la hora de condenar las acciones de Rusia contra Ucrania, pero que no es determinante cuando se trata de criticar a Israel.
“Con adversarios como Rusia, existe la necesidad política de tomar posición públicamente contra crímenes atroces. Con aliados como Israel, existe la necesidad política opuesta de evitar llegar a conclusiones jurídicas inconvenientes”, dijo Brian Finucane, asesor del programa de Estados Unidos de la organización International Crisis Group, y exabogado del Departamento de Estado.
Israel recibe 3.800 millones de dólares anuales de parte de Estados Unidos, pese a las críticas de demócratas de izquierda y de grupos de defensa de los Derechos Humanos que alegan que ese continuo apoyo le otorga a Israel un sentido de impunidad.
En abril, el presidente Joe Biden amenazó por primera vez con condicionar el apoyo a Israel para que dé pasos concretos para proteger a los civiles palestinos y a los trabajadores humanitarios.