( Por Alejandro Bovino Maciel).Ya familiarizados con los desbordes emocionales del Presidente, la muletilla de “No hay plata” empieza a mostrar su fragilidad que se parece mucho a una mentira.
Aunque la recaudación impositiva castigue a diario sus bolsillos, estimados lectores y lectoras, ya que de todo cuanto compran o venden el 21 % del IVA va al fisco, es decir al Estado, para no hablar de todos los impuestos que debemos abonar mensualmente, sin embargo, el Ejecutivo no se cansa de decir que “No hay plata”. No hay plata para médicos, enfermeras, maestros, profesores, universidades, comedores infantiles, obras públicas (rutas y caminos que necesita la economía para funcionar eficientemente), jubilados, empleados estatales, pero ayer nos despertamos con la noticia de la compra de 24 aviones de combate Caza-16 fabricados en la década de los ’70 (a punto de jubilarse) y que empezaron a funcionar en 1978. El Reino Unido de Gran Bretaña calificó a la flota como “chatarra” pero esa basura demandará al país la bicoca de 600 millones de dólares a pagar a Dinamarca, que es el país que los vende. Están tuneados, las empresas intermediarias hicieron un buen maje-up al aspecto de los aviones para que lucieran “como nuevos” pero cada pieza de los motores y el fuselaje son de los ’70. Tampoco traen los equipos de armas que necesita un avión de combate, eso se comprará posteriormente a EEUU, negocio que las mismas empresas intermediarias que el ministro de Defensa, Petri, debidamente disfrazado de aviador, se cuidó de no mencionar en el video que envió desde Dinamarca.
En resumen: no hay plata para comedores comunitarios cuando el precio de los alimentos tuvo una suba inusitada empujada por la mega devaluación que ofició este gobierno al asumir, más la liberación de toda regulación de precios con lo que el mercado entró a demoler la vida de la clase media amenazada en jaque mate por estas medidas arbitrarias y salvajes. No hay plata para financiar educación primaria (obligatoria), secundaria y las universidades están al borde del cierre por falta de presupuesto. No hay plata para los jubilados y jubiladas que aportaron puntualmente a la caja del Estado durante toda su vida laboral y hoy cobran una miseria que no satisface ni la mitad de su carga en medicamentos, por ejemplo.
Pero hay plata para comprar aviones de guerra cuando ni siquiera existe la menor hipótesis de conflicto en la región. El día de ayer nos enteramos que el gobierno pasará el suculento presupuesto de AUH y otros beneficios de pensiones a Mercado Libre, depositando una suma multimillonaria cada mes para que el señor Marcos Galperín, que está viviendo en Uruguay para evitar pagar impuestos en Argentina, haga bicicletear esa suma durante 15 días (plazo en el que debe rendir cuentas) y obligando a las personas asignatarias a comerciar por medio de Mercado Pago/Mercado Libre que son las empresas de Galperín. Dicen que para eliminar intermediarios. Nunca los hubo, el monto se depositaba en una tarjeta de Banco Nación que cobraban los usuarios los días asignados de cada mes. Ahora sí habrá intermediario: un millonario especialista en bicicletas. Para él, hay plata. Y para comprar aviones que en 5 o 10 años más deberás ser retirados de servicio por su obsolescencia.