El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se ha abanderado en la defensa de la población de Gaza, en medio de la ofensiva de Israel en el enclave palestino. Durante la última semana, Sánchez protagonizó una gira por Europa, en busca del reconocimiento del Estado palestino por parte del bloque de Los Veintisiete.
Noruega, Irlanda, Eslovenia y Malta ya han mostrado su respaldo a esa propuesta. Tras una reunión del Consejo Europeo, el mandatario garantizó el jueves 18 de abril que seguirá adelante con sus planes: "Vamos a dar ese paso".
Si el pueblo palestino puede presumir de un socio que defienda sus intereses en Europa, debe apuntar a España. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha abanderado en la defensa de la población gazatí, en el marco de la operación militar desplegada por Israel en la Franja tras la incursión del grupo terrorista Hamás del 7 de octubre de 2023.
Durante la última semana, Sánchez ha protagonizado una gira por Europa, en busca del reconocimiento del Estado palestino por parte del bloque de Los Veintisiete. Noruega, Irlanda, Eslovenia y Malta ya han mostrado su respaldo a la propuesta del Gobierno de España. Pero el camino es pedregoso por la negativa de Alemania y la prudencia con la que abordan el tema otros miembros fuertes de la Unión Europea (UE), como Italia y Francia, así como por el veto de EE. UU. en la ONU a la entrada de Palestina como miembro con plenos derechos.
La última parada del periplo europeo de Sánchez fue en Liubliana (Eslovenia), donde en una rueda de prensa conjunta el martes 16 de abril, el primer ministro de ese país, Robert Golob, afirmó:
“Estamos conscientes de nuestra responsabilidad en el problema. No podemos mirar esto con los brazos cruzados”.
Acto seguido, el dirigente quiso recalcar que “el reconocimiento del Estado palestino es solamente uno de los pasos” para la consecución de la paz en Medio Oriente, “pero no el único”. Eso sí, el esloveno abogó por un “mayor con consenso”, antes del reconocimiento oficial.
La gira de Sánchez comenzó con pie derecho el viernes 12 de abril en Noruega, a juzgar por las declaraciones del primer ministro de ese país, Jonas Gahr Støre, quien afirmó que su país está “listo para reconocer el Estado de Palestina, para que cuente con el lugar que le corresponde en la ONU”, e incluso se comprometió “a participar activamente en estas cuestiones”.
En una cita con los medios, junto con el presidente del Gobierno Español, Gahr Støre subrayó que aún hay que definir “el momento y las circunstancias” de este reconocimiento y apeló a “un alto el fuego y la liberación de los (130) rehenes que siguen cautivos” por Hamás. Al tomar la palabra en ese mismo encuentro con la prensa, Sánchez insistió en la solución de los dos Estados.
En la tarde de ese mismo viernes, Sánchez tomó un avión a Dublín, donde lo esperaba su homólogo irlandés, Simon Harris, quien dio su visto bueno a que el propósito español se convierta en comunitario.
“Apostamos por la solución de los dos Estados que permita que tanto Israel como palestina vivan en paz, por desgracia hoy estamos muy lejos, parecer ser, de esta ambición”, afirmó el mandatario irlandés, quien se declaró “muy preocupado por la situación humanitaria en Gaza”. Además, condenó la incursión de Hamás y pidió la liberación “inmediata” de los rehenes, así como un alto el fuego.
De esta forma, el presidente del Gobierno español allanó el terreno a su ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, para que abogara el jueves 18 de abril ante el Consejo de Seguridad de la ONU por la adhesión palestina como miembro de pleno derecho de Naciones Unidas.
Estados Unidos cumplió este jueves su anuncio de convertir en papel mojado esa propuesta y para ello usó su poder de veto en la ONU, como ya lo ha hecho en ocasiones anteriores con los textos discutidos en ese organismo, en favor del fin de la guerra en Gaza.