Corrientes, viernes 24 de mayo de 2024

Cultura Corrientes
LITERATURA

Póker: un policial correntino

15-04-2024
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(Por Alejandro Bovino Maciel*) La querida Laila Daitter ha escrito una novela breve de tinte policial: busca las pistas de un crimen. Pero, lejos de las tecnografías de Netflix donde aterrizan peritos vestidos como astronautas en busca de pelos, sangre, saliva, estornudos y toda huella humana en la escena del crimen como si el prójimo trucidado que yace en el piso estuviese representando una obra teatral y no asesinado por quién sabe qué persona desalmada.

Laila busca, como Hamlet, al asesino de su padre. Don Emilio Daitter murió de un tiro después de una discusión en la oficina de su negocio el 19 de agosto de 1967. Caratulado inicialmente como “accidente” ese cuento policial no lo creyó ni Caperucita Roja con toda su ingenuidad a cuestas. Discusión con un socio y accidente con arma de fuego son oxímoron. Contradicción lógica. Por eso Laila comenzó una abnegada búsqueda muchos años después, siempre en Corrientes. El Supermarket 54 fue uno de los supermercados pioneros en Corrientes. Situado en la emblemática esquina de San Lorenzo y 9 de Julio allá en aquella Corrientes del ’67 que, ya lo sabemos, desapareció definitivamente. En las páginas, en la suave prosa de Laila puede resucitar en algunas frases: “Encendió la radio a las 7 de la mañana y daban las noticias del día. El gobierno de Onganía dictaba sus reglas —siempre lo mismo— pensó mientras cambiaba el dial a radio Splendid donde se escuchaba una voz potente y femenina cantando Noches correntinas. La canción lo llenó de nostalgias de su pasado de bailes en Punta Tacuara. Entre las noticias había una buena: el nombramiento de Ramona Galarza como Hija dilecta de la provincia”.

Laila indagó, buscó en archivos de los diarios, en las aberrantes crónicas policiales, “Al tomarle declaración indagatoria, Barrientos confesó ser autor del homicidio y suministró detalles del suceso” leyó en “El Litoral” del 21 de agosto de 1967. ¿Accidente con asesino confeso? Una fiesta en un jardín nos lleva de la mano al momento en el que Marta conoció a Emilio Daitter que terminó siendo su marido. La orquesta con arpas, guitarra y acordeón y los cantores de Loreto evocaba esas mismas Noches correntinas de la voz de la inolvidable Ramonita, inolvidable por siempre jamás.

Recuerdo fugaces imágenes de Corrientes de los ’70. Supermarket 54 no recuerdo como recuerdo el incendio del supermercado Ikonicoff, y las tiendas Iñíguez Funcional (donde mi madre iba de compras y allá se enteraba que Daysi, nuestra perra salchicha, la había seguido) e Hidalgo Solá (“qué barato vende Hidalgo Solá”) pero pervive en estas páginas donde Laila Daitter mientras ata los hilos sueltos dejados por aquel crimen que ella lo vivió siendo niña fue una herida que nunca cerró. En las páginas de esta ágil novela (que les ruego leerla, se lee con beneplácito y facilidad) mientras seguimos las pistas de un crimen que trató de ocultarse, resucitamos aquella Corrientes que añoramos: la de los bailes en la calle para Carnaval, la de los 3 de Mayo con las velitas en las veredas, la de las tiendas de Junín con luces de neón (no el abyecto led que puede servir para miles de cosas pero no para un cartel vivo en la calle céntrica) la Corrientes que dejamos atrás como nuestro pasado, como nuestra juventud, como nuestros sueños.

*BUENOS AIRES, ABRIL 2024