Corrientes, sábado 20 de abril de 2024

Sociedad Corrientes

El verdadero fundador de Corrientes

03-04-2024
COMPARTIR     

 ( Por José Miguel Bonet*). Alonso de Vera y Aragón, apodado El Tupí, sobrino de Juan Torres de Vera y Aragon estaba a cargo de la población en el paraje de las Siete Corrientes. Para llevar adelante esta empresa, el Tupí reclutó soldados y trajo elementos necesarios de la costa del Brasil en un navío de su propiedad nombrado San Cristóbal de la Buenaventura.

Este trabajo de preparación del terreno dio comienzo meses antes de la fundación oficial y en este tiempo se formalizaron las paces con los indios comarcanos del paraje y se individualizó el lugar para la traza definitiva de la ciudad. los conquistadores Alonso de Veraapodado “el Tupí” y Hernandarias de Saavedra, fundaron el 3 de abril de 1588 un poblado que bautizaron San Juan de la Vera de las Siete Corrientes. Otro sobrino suyo, Alonso de Vera y Aragón y Calderón, apodado Cara de Perro, había fundado por su orden el 14 de abril de 1585 la ciudad de Concepción de Buena Esperanza.

Ésta fue abandonada entre 1631 -1632, debido al constante asedio de los indios; la mayoría de sus pobladores se radicaron en Corrientes."El Tupí" arribó con felicidad a San Lúcar de Barrameda; y cuando en la corte se le concedió audiencia, quedó autorizado, por Real Cédula del 22-X-1581, a fletar un nuevo barco para transportar gente calificada de los pueblos andaluces a Buenos Aires, que debían de ser "por lo menos la mitad casados, llevando consigo a sus mujeres e hijos"; y los solteros dar "información de como no son casados y que todos ellos no son de los prohibidos a pasar a aquellas partes"; vale decir, que no eran judíos, ni moros, ni penitenciados por la Inquisición. Con todo, se le negó permiso a Vera y Aragón de levantar "pendón de enganche, ni que toque pífano ni tambor", a fin de que no se alterara el orden, como había ocurrido anteriormente en casos semejantes.

Con 80 personas - entre pobladores, frailes y nautas el sobrino del Adelantado, comisionado por Garay, hízose finalmente a la vela y logró atravesar el mar; pero frente a los arrecifes brasileños de la bahía del Espíritu Santo encalló su embarcación. Parte de los pasajeros, con el Padre Rivadeneyra, continuaron su trayecto a la ciudad porteña en la "fragatilla Nuestra Señora de la Piedad", que comandaba Francisco Vera y Aragón, pariente de "El Tupí". En cuanto a este último, luego de siete meses de carenadura y calafateo, consiguió reponer a su navío y, con el resto de la comitiva - 30 "pobladores de buen linaje", 10 frailes, amén de la marinería - atracó por fin en Buenos Aires en enero de 1583, después de dos años y medio de ausencia.

Barco de Centenera relata en su poema que luego de la jornada de Garay que "abrió nuevas puertas a la tierra";
"Los nuestros han quedado sosegados;
las tierras entre sí se han repartido,
contentos de se ver que están poblados.
A Castilla el navío se ha partido,
llevando de estas costas los recados".

"La nave se partió muy presurosa,
de cueros y azúcar bien cargada,
la gente que va en ella va gozosa
con fin de dar la vuelta apresurada;
no va del inglés corsario temerosa
que en el aire parece que es llevada,
con viento Sur en popa navegando,
por cima de las aguas va volando.-


*dessde Mburucuya