El 8 de enero de 2024 se cumplió un año del intento de golpe que protagonizaron bolsonaristas y en un acto el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, aseguró que "no hay perdón para quien atenta contra la democracia”.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo este lunes (08.12.2023) que no habrá "perdón" para los responsables de la asonada hace un año en Brasilia, por la que señala a su predecesor Jair Bolsonaro, investigado como posible instigador.
Durante un acto en la recepción principal del Congreso, uno de los edificios invadido el 8 de enero de 2023 por manifestantes bolsonaristas, Lula afirmó que "quienes financiaron, planificaron y ejecutaron la tentativa de golpe deben ser ejemplarmente castigados".
"No hay perdón para quien atenta contra la democracia (...). El perdón sonaría como impunidad e impunidad como salvoconducto para nuevos actos terroristas en nuestro país", añadió el veterano izquierdista en la ceremonia, que reunió a los líderes de todos los poderes.
Hace un año, miles de simpatizantes del ultraderechista Bolsonaro, disconformes con la victoria electoral de Lula, irrumpieron en el palacio presidencial, el Congreso y la Corte Suprema, destrozando a su paso mobiliario y obras.
Clamaron por una intervención de las fuerzas armadas para deponer a Lula, una semana después de que asumiera el poder por tercera vez.
El mandatario dibujó un escenario siniestro si la asonada hubiese tenido éxito, con autoridades "fusiladas o ahorcadas en plazas públicas", siguiendo las prédicas "del expresidente golpista".
Un Brasil "nuevamente aislado del mundo" estaría "sumergido en el caos económico y social" y la Amazonía quedaría "reducida a cenizas", afirmó Lula, quien el viernes volvió a responsabilizar a Bolsonaro por los ataques.
De los 2.170 detenidos por la asonada, hasta ahora una treintena fue condenada a penas de hasta 17 años de cárcel por delitos como intento de golpe de Estado.
La policía informó que este lunes realizó una nueva fase de la operación contra responsables de la asonada para identificar a financiadores e instigadores.
Bolsonaro es investigado por la justicia como posible instigador y autor intelectual de los ataques.
El exmandatario niega toda responsabilidad y rechaza que haya habido un intento de golpe de Estado. El sábado afirmó a CNN Brasil que el asalto del 8 de enero fue una "artimaña por parte de la izquierda".