Corrientes, domingo 25 de febrero de 2024

Cultura Corrientes

La voracidad del humor

26-11-2023
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“La gente sufre tan terriblemente en el mundo que se ha visto obligada a inventar la risa” (F. Nietzsche)


Luis Benítez, abnegado poeta que consigue describir las conmociones pasionales con la misma serenidad que una reflexión, ha escrito un admirable libro de relatos.

Ya desde el título “Se acaba el mundo y nosotros afeitándonos” el atento lector, la lectora perspicaz advierten que los ocho relatos de la obra vienen en clave de broma. Un gángster retirado que se dedica a un negocio tan cándido como es una mercería, suena a sátira. Es impensable que, después de toda una vida traficando con licores ilegales, armas, drogas y trata de personas, un rufián se desviva por la venta de cintas Bies, galones de tafetán y puntillas. Esta muestra, para dar un solo ejemplo sin decepcionar las sorpresas que aguardan a los lectores entre estas páginas.

Ahora bien, conociendo la trayectoria de Luis Benítez, iniciada con Poemas de la tierra y la memoria (1980) siguiendo con títulos como La balada de la Mujer Perdida, Fractal, El Veneno y Otros Poemas, luminosos poemarios que lo llevaron a consagrarse como una de las voces poéticas más singulares de su generación, uno tiende a preguntarse: ¿acaso Luis Benítez ahora escribió una obra para desplegar su socarronería en tono de burla? Conociendo a Luis Benítez, sabemos que no dedica sus timbres y membretes a tareas fútiles.

¿Y, entonces, qué?

Entonces, Luis Benítez sabe perfectamente que nada es tan corrosivo como el humor para disolver las densas capas de hipocresía y falsedad que fueron cubriendo a la sociedad hasta ocultar casi por completo la inocencia del Edén de Adán.

En toda la obra acecha el humor. Ya sea como ironía o sarcasmo, ese ácido humor actúa disolviendo la realidad en la que creemos estar firmemente parados. Y cuando decimos “realidad” nos referimos tanto a las impredecibles reuniones familiares, como a las rutinas del trabajo o las series de Netflix, que son otra de las formas de la rutina made in Hollywood. Todo está profusamente impregnado de mentiras, falacias, engaños y medias verdades que los seres humanos propiciamos para caernos bien mutuamente, como si la mentira fuese simpática.

En este libro, Luis Benítez se dedica a demoler sin parar esas fachadas de estuco social. El humor ya se ha hecho dueño absoluto del texto y maneja la lectura con tal maestría que ésta se vuelve más y más apasionante y divertida. Por momentos me hizo recordar la lectura del “asesinato profesional” que pregonaba el inglés De Quincey.

Situaciones siempre hilarantes revocan cualquier forma de tedio como los que cultivan con ahínco tantos narradores contemporáneos. No hay sitio para el bostezo en estos relatos. El sarcasmo, los retruécanos, la ironía, la sorna, el desenfado, la invectiva, el ridículo, las chanzas, el sinsentido, los vituperios. Nada desperdicia Luis Benítez para esa capciosa tarea de divertirnos mientras, página a página, va demoliendo los usos y costumbres que el adocenamiento de los hábitos sociales ha consagrado como ‘normal’ en este verdadero baile de máscaras que es la sociedad.

O, si queremos llamarla más cándidamente: convivencia colectiva de la manada humana.

Tenga bondad con usted mismo: consígase el libro y disfrute esa alegría.


BUENOS AIRES, SEPTIEMBRE 2023