Suecia parece estar cerca de ser aceptada en la Alianza Atlántica (OTAN), luego de que este 6 de julio se reunieron en Bruselas altos funcionarios de Turquía y Suecia con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, quien aseguró que el vínculo entre los suecos y la alianza está “al alcance”.
Para impulsar su incorporación, Estocolmo ha cambiado su constitución, modificado leyes antiterroristas e inclusive levantó un embargo de armas a Turquía. Este último junto con Hungría son los únicos miembros que se oponen al ingreso de Suecia a la OTAN. Los otros 29 aliados están a la expectativa junto con Stoltenberg del acuerdo al que se espera lleguen Ankara y el país nórdico en los próximos días. El ministro de Relaciones Exteriores turco, Hakan Fidan, reconoció los cambios en las leyes antiterroristas de Suecia y el levantamiento de las restricciones de armas.
Pese a ello, los ánimos no han estado tranquilos últimamente. En días anteriores, unos manifestantes quemaron una muestra del Corán -libro sagrado de la religión islámica- frente a una mezquita en Estocolmo. La policía permitió la protesta bajo la libertad de expresión sueca. Por su parte, el portavoz del Ministerio de Defensa turco, Zeki Akturk, se pronunció sobre el hecho y lo consideró como un "vil ataque a nuestros valores sagrados que se llevó a cabo en nombre de la llamada libertad de expresión".
La solicitud de ingreso a la OTAN la hizo Finlandia junto con Suecia el año pasado, dejando atrás las políticas de no alineación militar que habían prevalecido durante los años de la Guerra Fría. Esto, luego de que la invasión de Rusia a Ucrania hiciera que los sistemas y estructuras de seguridad en Europa tuvieran ajustes. Finlandia fue admitida desde abril de este año, sin embargo, Suecia aún no recibe la buena noticia y continúa en espera.