Escuchando las declaraciones de la gente a quien entrevista la prensa televisiva en cualquier manifestación uno percibe que, en general, carecen de los mínimos conceptos políticos y sociales que les faciliten la comprensión de la realidad que se está volviendo cada vez más y más compleja.
Escuchando las declaraciones de la gente a quien entrevista la prensa televisiva en cualquier manifestación uno percibe que, en general, carecen de los mínimos conceptos políticos y sociales que les faciliten la comprensión de la realidad que se está volviendo cada vez más y más compleja. Escuché a una airada señora autopercibida aristócrata diciendo que Cristina es comunista. Se puede decir lo que quieran de C.F.K. pero tildarla de “comunista” únicamente significa que quien lo dice exhibe una supina ignorancia política. El notero le pidió que dijera qué medida de gobierno había tomado C.F.K. para hacer pensar que era comunista. La señora, airada, respondió: “todas”. Es evidente que su discurso es simplemente catatímico. No tiene argumentos y estoy seguro que tampoco sabe acabadamente qué es el comunismo. El trabajo minucioso que hicieron los medios de comunicación (a sabiendas o quizás sin advertirlo claramente) para eliminar la consciencia de clase, ha sido formidable. Nadie parece advertir claramente en qué sitio de la pirámide económica se encuentra. Escuché amas de casa que accedieron a la jubilación en este rubro, sin haber aportado, declararse enfáticamente contra la moratoria previsional dispuesta por el Gobierno. En resumen: una señora que nunca aportó recibió ese beneficio del Estado y ahora se opone a que otras y otros, mediante un plan de pagos diferido, se jubilen.
¿Cerró la puerta para ir a jugar? El egoísmo, queremos pensar, pero después vemos excelsos panelistas de T.V. despotricando contra la moratoria y nos decimos: “claro, esta señora se hace eco de las opiniones de los economistas “serios” que son serios solamente porque no se ríen, porque en lo demás, se limitan a copiar las recetas del neoliberalismo que desea un Estado que sea fuerte con los débiles y débil con los fuertes.
Darwinismo social ramplón.
Por otra parte, me enteré que mi querida UNNE impuso a los aspirantes a la carrera de medicina un examen de ingreso fulminante por medio del sistema de multiple choice. Didácticamente hablando, no es el mejor, aunque tiene la facilidad de ser objetivo ante cualquier cuestionamiento posterior, pero la evaluación es débil. Como fijaron un cupo, ingresa quien superó la marca hasta que se completen los 100 o 200 del cupo y los demás quedan afuera.
La UBA, que se fundó en 1826 y por tanto tiene mucha más historia sobre sus hombros, impuso otro régimen de ingreso. El aspirante debe completar el Ciclo Básico Común que son seis materias de ingreso, dos de ellas comunes a todas las carreras y las otras cuatro, son propias de la carrera elegida. En el caso de medicina se debe aprobar las cuatro materias propias de la carrera: Biología, Matemáticas, Biofísica y Química. Y las dos asignaturas que son comunes para todas las carreras: Sociedad y Estado y Pensamiento Científico. ¿Qué se consigue con esto? Que todos los/as aspirantes reduzcan sus niveles de analfabetismo político porque al analizar las funciones del Estado les quedan muy claras las nociones vagas de un ciclo secundario que cada vez se muestra más deficiente. Se me dirá: pero entonces, habrá que mejorar el ciclo secundario. Les respondo: eso llevaría años y no es misión de la UBA cambiar los planes de estudios de todas las provincias argentinas. Por lo pronto hallaron esta solución que es genial: el alumno/a no se frustra y, de paso, sí o sí aprende las nociones de Sociedad y Estado que quedaron “flojas” en los ciclos anteriores. Porque esas materias se deben rendir y los exámenes son estrictos. La UBA no regala nada, lo sé porque me recibí de psiquiatra en la UBA. De esta manera el estudiante no se encuentra con las puertas cerradas para ingresar en la carrera elegida. El CBC lo puede hacer en un año o dos como elija o pueda, pero más tarde o más temprano aprobará las seis materias y tendrá el ingreso abierto y con más nociones de lo que es ciencia y lo que es magia, y con más solidez en sus criterios políticos y sociales sin los cuales no existen los ciudadanos sino meras manadas humanas.
ALEJANDRO BOVINO MACIEL
BUENOS AIRES, JULIO 2023