La muncipalidad puso a disposición del Ministerio de Seguridad los puestos sanitarios en su jurisdicción para dar refigio al personal policial convocado a desplegar operativos sorpresa.
El robo de ganado en crecimiento dentro de amplias zonas, uno de los puntos que mantiene tensa la relación entre los productores agropecuarios y el Gobierno provincial, ha comenzado a dar lugar a alianzas estratégicas.
La Municipalidad de Caá Catí, literalmente, sin desplazar al personal sanitario, entregó el control de las instalaciones comunales a la fuerza policial rural para que despliegue sus operativos en campos afectados por el asedio constante del delito.
El intendente de la comuna caá cateña dijo a momarandu.com que esta alianza fue consagrada con un acuerdo entre la propia comuna y la Policía Rural, la semana pasada.,
El jefe municipal, además, explicó que los delitos como el abigeato en la zona crece con la crisis económica.
"El abigeato se incrementa en las épocas de cisis económica porque necesariamente es un medio de vida ideal ilícito, de gente que necesita generar recursos, y esto se combate a partir del control, por parte de las autoridades de seguridad", señaló.
"Me reuní con la delegación del PRIAR en Caá Catí, están habiendo dificultades, generamos algunos acuerdos para que edificios muncipales que están en las zonas ruales, como primeros auxilios, sean usados como lugar de refugio para que se puedan hacerse controles y operativos sorpresa", sostuvo.
El intendente, por otra parte, dijo que las lluvias recienbtemente caídas en la zona no son suficientes para dar respuesta a las necesidades de la ganadería.
"Las lluvias no son suficientes pero sí, al panoramoa que vivimos en unos meses atrás, consideramos que esto es mucho mejor, mucho má alentador".
"Estamos trabajando con productores de Colonia Romero y Cerrito que están generando producción de hortalizas, verduras", indicó, y agregó: "En cuanto a ganadría estas lluvias ayudaron un poco a recuperar el paso pero falta todavía para los resrvorios de agua".