Carlos Gold, presidente de la Cámara de Expendedores de Corrientes y directivo de la confederación nacional del sector, enumeró y explicó los principales factores que provocan que esta actividad atraviese uno de los momentos más críticos de los últimos años.
El atraso en los valores de los combustibles y el aumento de costos producto de una inflación descontrolada, están provocando un verdadero cisma en la subsistencia de las Estaciones de Servicio.
Pero estos no son los únicos factores que ponen en riesgo la continuidad de cientos de negocios y con ello los miles de puestos de trabajo que hoy garantiza el sector.
“Es una trilogía”, explicó el secretario de Relaciones Institucionales de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (CECHA) y presidente de la Cámara de Expendedores de Corrientes, Carlos Gold, en diálogo con el sitio especializado Surtidores.com
El dirigente enumeró las causas que depositaron a la actividad en este crítico presente. “El primero, sin dudas es el mecanismo de actualización de precios justos”, señala. “Hoy mes a mes nos descapitalizamos entre un 4 y 5 por ciento”, agrega.
El segundo elemento es la merma de ventas. “La sequía está provocando una fuerte caída en los despachos, especialmente de aquellas estaciones ubicadas en áreas rurales. El impacto será mayor incluso en los próximos meses”, pronosticó Gold.
Por último, el directivo apuntó a la inflación y sus consecuencias en la operatividad diaria. “Hoy el 70 por ciento de los despachos se hacen a través de tarjetas o billeteras electrónicas y no es posible que lo cobremos a los 15 días, estamos financiando a los bancos con nuestro capital de trabajo”, señaló.
Todas estas cuestiones fueron planteadas por CECHA días atrás al secretario de Comercio, Matías Tombolini. “Le pedimos que nos den el mismo tratamiento que a las petroleras mediante desgravaciones fiscales o impositivas, sería una ayuda de gran valor para nuestra actividad”, reveló el empresario.
Gold finalmente se refirió a la negociación salarial, que deberá volverse a discutir en el mes de agosto. “Somos conscientes de la justeza del reclamo de los trabajadores, pero ante este escenario nos resultará imposible afrontar un aumento. Creo que todavía estamos a tiempo de encontrar una solución y para eso necesitamos de la asistencia del gobierno”, subrayó.