Tal como estaba programado, este lunes finalizaron las tareas que contaron con decenas de aviones, un portaviones y embarcaciones cargadas con misiles reales. En contrapartida, Estados Unidos desplegó un destructor de misiles en las aguas del Mar de China Meridional.
Este lunes 10 de abril, China llevó adelante la última jornada de simulacros militares en torno a Taiwán, tras días de controversia por el despliegue de decenas de vehículos aéreos y navales cerca de la isla.
El Teatro de Operaciones del Este del Ejército chino confirmó la finalización a través de la red social WeChat. "Puso a prueba a conciencia en condiciones reales" a sus tropas, detalló. Mientras que el portavoz Shi Yi remarcó que sus filas "están listas para luchas en cualquier momento para aplastar cualquier forma de separatismo e intentos de interferencia extranjera".
Las operaciones, que iniciaron como respuesta a la reunión que la presidenta taiwanesa Tsa Ing-Wen tuvo con Kevin McCarthy –presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos- el miércoles pasado, despertaron severas inquietudes en la isla.
La situación llevó a Washington a movilizar al destructor de misiles guiados, el USS Milius, en el Mar de China Meridional, un cuerpo acuático reclamado por Beijing, con el objetivo de lograr la "libertad de navegación". No obstante, el USS Milius estuvo a 1.300 kilómetros del sitio donde China hizo sus trabajos.
Según comunicó el Ministerio de Defensa chino a través de su página web, las maniobras del lunes se centraron en la simulación de un bloqueo marítimo y que tuvo involucrado a una gran cantidad de barcos como destructores y fragatas con municiones reales, el portaviones de Shandong y aviones bombarderos H-6 con capacidad nuclear.
Una pantalla gigante de un centro comercial muestra una transmisión de imágenes de noticias de vehículos militares que participan en una patrulla de preparación para el combate y ejercicios de "Espada Conjunta" alrededor de Taiwán en Beijing, China, 10 de abril de 2023.