La organización de derechos humanos Amnistía Internacional publicó un informe señalando que las poblaciones indígenas y campesinas fueron objetivo de la mayor violencia policial y represión por parte de las fuerzas armadas peruanas en las manifestaciones que empezaron en diciembre pasado tras el intento de golpe del expresidente Pedro Castillo.
El Ejército y la Policía Nacional del Perú han disparado de forma ilegítima con armas letales durante las manifestaciones que estallaron en diciembre y que prosiguen más de dos meses más tarde. Según la organización Amnistía Internacional, las poblaciones indígenas y campesinas fueron especialmente apuntadas por esta violencia policial.
En base a datos de la Defensoría del Pueblo de Perú, la organización registró que el número de posibles muertes arbitrarias por las fuerzas de seguridad se concentra de forma desproporcional en regiones con población mayoritariamente indígenas.
"Mientras que los departamentos con población mayoritariamente indígena sólo representan el 13% de la población total de Perú, estos concentran el 80% de las muertes totales registradas desde el inicio de la crisis", revela el informe. Y eso, a pesar de que el nivel de violencia estatal en estas regiones fue prácticamente igual al registrado en Lima, por ejemplo.
En Juliaca, en el departamento del Puno, donde hay un alto porcentaje de población indígena, 17 personas fueron asesinadas por proyectiles de armas de fuego el 9 de enero durante las protestas.
“No es casualidad que decenas de personas dijeran a Amnistía Internacional que sentían que las autoridades las trataban como animales y no como seres humanos. El racismo sistémico arraigado en la sociedad peruana y en sus autoridades durante décadas, ha sido el motor de la violencia ejercida como castigo contra las comunidades que han alzado la voz,” dijo Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional.
Las protestas en Perú estallaron un día después de que la presidenta Dina Boluarte asumiera el cargo el pasado 7 de diciembre tras la destitución del expresidente Pedro castillo. Los manifestantes reclaman su renuncia, el cierre del Congreso, la convocatoria a elecciones generales y la formación de una Asamblea Constituyente.
Las manifestaciones fueron violentamente reprimidas y dejaron decenas de muertos desde diciembre.
“Con un saldo de 48 personas muertas por la represión estatal, 11 en bloqueos de carreteras y un policía, así como centenares de personas heridas