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Sociedad Corrientes
ROMA

Justicia italiana enjuicia a represor uruguayo por desaparición de militante que residía en Corrientes

14-02-2023
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La Justicia de Italia inicia este martes un juicio contra el represor uruguayo Jorge Néstor Troccoli, por el asesinato del peronista argentino José Agustín Potenza; de la pareja de éste, la italiana Raffaella Filipazzi que residía en Corrientes, y de otra víctima oriunda de Uruguay. La parte querellante la integra Beatriz García, hija de Raffaella Filipazzi, quien logró en 2017 que los restos de su madre sean sepultados en Corrientes.

El Tribunal de Roma celebra hoy una audiencia del juicio por la muerte de tres personas en el Plan Cóndor, la operación represiva de las dictaduras latinoamericanas entre 1970 y 1980, acusando de los crímenes al represor uruguayo Jorge Néstor Troccoli, encarcelado en Italia por otros delitos similares.

La audiencia, la primera con testigos, forma parte de un proceso separado de una causa general, concluida en julio de 2021 con cadena perpetua para 14 militares de Chile y Uruguay por la desaparición de italianos en el Plan Cóndor (solo Troccoli residía en Italia).

En el nuevo juciio, se juzga el asesinato del peronista argentino José Agustín Potenza y su pareja Raffaella Filipazzi, y de la militante del Partido por la Victoria del Pueblo de Uruguay, Elena Quinteros.

Los dos primeros, cuyos cadáveres aparecieron en Asunción, Paraguay en 2013, fueron detenidos en mayo de 1977 en el Hotel Ermitage de Montevideo y trasladados a dependencias del Cuerpo de Fusileros Navales (FUSNA) de Paraguay como muchos desaparecidos del Plan Cóndor.

Quinteros, aún en paradero desconocido, fue detenida en junio de 1976 en el barrio Pocitos de Montevideo por el Órgano Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA) y conducida al centro de detención clandestino "300 Carlos", donde se perdió su pista.

Troccoli, italouruguayo que vivía en el país europeo tras escapar de la justicia uruguaya en 2007, actualmente cumple cadena perpetua por los asesinatos de la causa general.

Entre los querellantes de este nuevo episodio del Plan Cóndor en Italia están la hija de Potenza, Silvia Potenza, residente en la provincia argentina de San Luis, y también la hija de Raffaella Filipazzi, Beatriz García, que vive en Corrientes, Argentina.

El resto de partes acusadoras en el nuevo juicio contra Troccoli son la República Oriental de Uruguay, representada por la abogada Alessia Merluzzi; el Gobierno italiano, representado por la Abogacía del Estado, y el argentino, entre otras entidades y sindicatos.

LA HISTORIA DE FILIPAZZI

Rafaella Filipazzi y José Potenza estaban casados y vivían en Argentina.

La mujer, de nacionalidad italiana, llegó con su familia desde Europa huyendo de la Segunda Guerra Mundial cuando tenía un año y se asentaron en Bahía Blanca. Filipazzi, apodada “Giuliana”, residía en Buenos Aires, trabajaba en una farmacia y militaba en el socialismo. Tuvo dos hijos con un correntino y luego vivió en Corrientes.

De Corrientes se fue a vivir a Ciudad de Buenos Aires, y tras el golpe de Estado de 1976, huyó a Uruguay junto a su pareja José Agustín Potenza.

Ambos fueron secuestrados en junio de 1977 en un hotel de Montevideo por la Policía Nacional de Paraguay con apoyo de la dictadura uruguaya, y trasladados a Asunción. Fueron víctimas del Plan Cóndor, bajo el cual los gobiernos autoritarios del Cono Sur coordinaban sus operativos ilegales de secuestros, torturas y desaparición forzada de disidentes políticos.

Pero en el año 2016, los restos de Rafaela Filipazzi fueron hallados en Paraguay, e identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) junto a los restos de su pareja.

La búsqueda de Filipazzi se inició en 1984 con la denuncia por desaparición ante la Conadep que realizó su madre, Ida Zorzini, desde Bahía Blanca -donde residía- y fue profundizada en Corrientes por la hija de la militante, Ida Beatriz García, quien vive en esta capital provincial y tenía 12 años de edad cuando la secuestraron.

En el expediente, consta el nombre de la militante en un acta de la dictadura paraguaya, encolumnado en una lista denominada "detenidos sin entrada", junto a otros detenidos por los regímenes de facto, incluso argentinos.

Los restos óseos de la militante fueron identificados por el EAAF en su laboratorio de Córdoba, tras ser contrastados con una muestra de sangre aportada por su hija al Banco Nacional de Datos Genéticos, luego del hallazgo logrado a través de exhumaciones en un predio del escuadrón especializado de la Policía nacional de Paraguay, lindero a la cárcel de Tacumbú en Asunción.

Las excavaciones de esos restos se habían realizado en Paraguay el 21 de marzo de 2013 y fueron posibles tras las declaraciones de víctimas paraguayas de la dictadura que afirmaron haber visto a Filipazzi en cautiverio y torturada.

En febrero de 2017, se realizó ceremonia de inhumación de Rafaella “Giuliana” Filipazzi en el Memorial del Desaparecido Correntino del cementerio San Juan Bautista de la ciudad de Corrientes.

*CON DATOS DE AGENCIA EFE Y Swissinfo