La mayoría del Frente de Todos en la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados avanzó en el proceso de destitución de Carlos Rosenkrantz, Horacio Rossati, Juan Carlos Maqueda y Ricardo Lorenzetti. Rechazo opositor
La mayoría kirchnerista de la Comisión de Juicio Político resolvió que tienen entidad las denuncias presentadas por sus legisladores y organizaciones afines contra los cuatro integrantes de la Corte Suprema y abrió en consecuencia el proceso a prueba para destituirlos. Consiguió imponer su decisión por 16 votos a favor y 15 en contra.
Era tan previsible el resultado de la votación que el secretario de la comisión la dio por un hecho a pesar de que al pasar lista para registrar el pronunciamiento de cada legislador se había olvidado del kirchnerista Juan Pedrini. Después de que Pedrini expresó su voto el resultado siguió siendo el mismo: 16 a 15.
La oposición de Juntos por el Cambio, por su parte, rechazó “in limine” las imputaciones y acusó al oficialismo de atacar a los jueces por sentencias que no responden a sus intereses y porque “no cumplen sus deseos de impunidad y sumisión”. En ese sentido el diputado del PRO Pablo Tonelli advirtió que al enjuiciar a los ministros del tribunal por sus fallos se acababa la independencia del Poder Judicial, causando un grave perjuicio del sistema republicano.
El dictamen de admisibilidad contó con el apoyo de todos los integrantes del oficialismo, incluidos los que responden a Sergio Massa. El rechazo fue apoyado, a su vez, por los diputados de los tres partidos del interbloque de Juntos por el Cambio, incluidos los de Coalición Cívica que habían promovido por su cuenta el juicio político sólo a Ricardo Lorenzetti.
Aun cuando el presidente del bloque del FdT, Germán Martínez, insistió en que las causales del juicio eran por desvío del poder, mal desempeño y posible comisión de delitos, el eje de las denuncias kirchneristas se fundó en dos sentencias: la que ordenó restituir parte de los fondos de coparticipación sustraídos por la Nación a la Ciudad de Buenos Aires y la que declaró inconstitucional una reforma del Consejo de la Magistratura promovida por Cristina Kirchner que había dado más peso en su integración a los miembros del Poder Legislativo.
El representante de la Coalición Cívica, Juan Manuel López, explicó que como el oficialismo imponía votar “en paquete” el juicio a los cuatro jueces, su sector lo rechazaría, aunque había promovido el juicio contra Lorenzetti.
A su turno el radical Mario Negri calificó las causales del juicio de falsas y dogmáticas y las consideró como “actos de furia” del gobierno ante fallos adversos.
En nombre del FdT Leopoldo Moreau negó que se estuviera promoviendo el juicio por los fallos del tribunal, sino por haberlos “negociado”, entre otros, con “el señor Robles” un colaborador de Rosatti que habría mantenido “chats” con funcionarios porteños obtenidos a través de un “hackeo” rechazado por la Justicia como prueba.