Ya comenzó a enviarse ayuda a Siria sin embargo, Anita Starosta, experta en Siria de la organización Medico International, cree que hay obstáculos, por ejemplo, en ciudades como Alepo, controladas por el régimen de Assad.
El presidente Bashar al-Assad ya prometió ayuda y pidió apoyo a la ONU, "pero eso significa que en estas áreas en particular, no se podrá evitar coordinar la ayuda a través de Assad, si ha de venir del lado internacional".
Y esto es problemático, "porque sabemos, por el pasado, que todo el dinero de la ayuda que pasa por el régimen y Damasco, también se destina a financiar la estructura del régimen, es decir, a las organizaciones de ayuda que están vinculadas a la familia Assad".
André Bank, del Instituto GIGA para Oriente Medio en Hamburgo, confirma que esto ya se ha observado en el pasado. Durante la pandemia de coronavirus, el régimen intentó hacer acopio de las vacunas y otros envíos médicos para repartirlos a ciertos grupos.
"Esto muestra lo selectivo y políticamente orientado que está el régimen. Es decir, la única conclusión que se puede sacar es que los países occidentales no pueden cooperar con el régimen", sugiere. Según Bank, ya hay indicios de que Damasco está tratando de explotar el terremoto para sus propios fines.
El activista germano-sirio Safouh Labanieh es también escéptico al respecto. La experiencia ha demostrado que el régimen no quiere ayudar a los ciudadanos: "Creo que incluso ahora está tratando de explotar la tragedia para monopolizar la ayuda y recuperar la legitimidad internacional".