Corrientes, domingo 05 de febrero de 2023

Sociedad Corrientes

Salud mental y sociedad

23-01-2023
COMPARTIR     
( Por Alejandro Bovino Maciel). Vivimos tiempos de crispación en Argentina. pero no nos ilusionemos: está sucediendo a nivel general. Los recientes hechos políticos en Perú y Brasil sirven de suficiente prueba para detectar el problema. Insisto: creo que el ser humano no estaba preparado para vivir los cambios vertiginosos de la era digital que vinieron con el Tercer Milenio. Los humanos, lo dijo el finado Aristóteles, somos animales sociales. Esto significa, poco más o menos, que nos es indispensable la vida comunitaria, que no podemos vivir los unos y las unas sin los otros y las otras. En soledad absoluta, las personas se atrofian, dejan de sentir el gusto por la vida, por compartir, debatir, intercambiar opiniones, gustos, comidas.

De manera que eso del ser humano aislado, es un imposible. Necesitamos la vida comunitaria para desarrollarnos. La base de esa vida es la comunicación que opera el lenguaje. La explosión de Internet afectó todos y cada uno de los aspectos de la vida humana pero muy especialmente la comunicación. Hoy por hoy es impensable una persona sin celular. Los niños de meses ya aprenden a seleccionar imágenes en una pantalla. Aún no sabe hablar, pero ya se están comunicando y sentirán como “natural” que el celular los acompañe en el proceso de conocer. Esta ductilidad que tienen las nuevas tecnologías facilita mucho el contacto e intercambio en uno y otro sentido. Si bien una gran mayoría lo usa para el contacto diario con familiares y amistades, las redes sociales expandieron estas posibilidades al infinito. Cuando la politiquería adoptó esta posibilidad, el sistema se empezó a pervertir. La “era Trump” ha sido el mejor ejemplo de esta malversación. El mismo expresidente al spiedo era un twitterista compulsivo. Uno tras otro, la catarata de mensajes que enviaba a diario invariablemente cargaban con informaciones tendenciosas que buscaban desacreditar a alguien o a algún conjunto humano. Son inolvidables los intercambios con el presidente de Corea del Norte en los que se sucedían amenazas y dicterios propios de matones del bajo. Poco después ambos se encontraban y terminaban a los abrazos dejando en el camino un tendal de gente enfurecida, desinformada cuando esos espectadores y lectores rápidamente se hicieron eco de las pirotecnias verbales, y tomaban parte de uno u otro bando agregando alguna dosis de sal y pimienta en cada mensaje.

El resultado final de esa polarización política y social los hemos visto por TV cuando perdió las elecciones y envió una caterva de disfrazados al Capitolio.

Lo importante no es que estas farsas entre adversarios se movilicen ante nuestros ojos. Lo verdaderamente importante es que aprendamos (y me incluyo) a tomar distancia de esas épicas de calumnias y noticias torcidas, y sepamos mantener en paz nuestro fuero interno. No es fácil mantener un sano equilibrio en estos tiempos de crisis. Pero debemos hacer el esfuerzo por nuestro propio bien. La salud mental es demasiado sagrada para ofrendarla a un grupo de canallas que hace negocios con nuestra indignación colectiva.



( Por Alejandro Bovino Maciel)

Buenos Aires, enero 2023