Tres cámaras empresarias vinculadas a la distribución de gas licuado, solicitaron una actualización del 200% del precio del gas en garrafas, y acotan que podría escasear el producto si no se registran incrementos. El NEA es la región con mayor consumo del producto.
Los empresarios vinculados al gas licuado le reclamaron al Gobierno Nacional que autorice un aumento del 200%, llevando el precio de la garrafa de 10 kilos de los actuales $700 a $2100. Además, solicitaron que el Programa Hogar actualice su precio cada seis meses y advirtieron que, de no aplicarse estas medidas, la situación del sector podría empeorar y se correría riesgo de desabastecimiento.
En tal sentido, las cámaras de Empresas Argentinas de Gas Licuado (Cegla), de Operadores y Distribuidores de Gas Licuado (Codigas) y de Distribuidores de Gas Licuado (Cadigas), presentaron un petitorio al ministro de Economía, Sergio Massa, y a la secretaria de Energía, Flavia Royón.
En el escrito plantean la existencia de una “gravísima situación económica y financiera que atraviesan las empresas de fraccionado de gas licuado de petróleo”. “El atraso de los valores del Programa Hogar hace insostenible la continuidad de la actividad, con un déficit crónico para las empresas fraccionadoras y distribuidoras”, explicó el presidente de Cegla, Pedro Cascales.
PUNTOS RECLAMADOS
Los empresarios le exigen a las autoridades que cumplan con el pago urgente de las asistencias económicas transitorias (AET) que se adeudan. Según aseguran “representan cifras muy significativas que comprometen la continuidad de las operaciones”.
Además piden la inmediata recomposición de márgenes de la cadena de comercialización del sector para cubrir los costos y una razonable rentabilidad, según establece la Ley 26.020. Para la etapa de fraccionado es de $1071 y para la de distribución de $1023, totalizando un valor final promedio país sin impuestos de “$2094 por garrafa de 10 kg.
También la implementación inmediata de una fórmula de actualización automática de los precios de referencia en línea con la normativa vigente y acorde a la inflación, y la modificación de los precios cada seis meses, de acuerdo con lo que establece la Ley 26.020.
Otro planteo es el otorgamiento de créditos subsidiados que permitan cumplir con la renovación obligatoria de la flota vehicular asignada a la distribución de GLP.
USUARIOS AFECTADOS
En la Argentina aún existen 20 millones de usuarios de garrafas de Gas Licuado de Petróleo (GLP). Cuatro provincias del nordeste del país (Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones) dependen íntegramente de este combustible para llevar adelante su vida cotidiana: tener agua caliente o cocinar, por ejemplo.
El gas licuado se transporta desde las bocas de producción hasta donde se necesita del servicio, pero las empresas fraccionadoras y distribuidoras aseguran que con el precio a $700 “no llega ni siquiera a cubrir los costos de referencia autorizados para la etapa del fraccionador en esas provincias”.
A la vez, las empresas sostienen que “la asistencia económica transitoria (AET) del 20% de la facturación otorgada al sector fraccionador por las resoluciones 809/21 y 980/21 no se le está abonando a las empresas desde marzo/abril pasados”.
Y advierten que podría haber escasez: “Con un valor de la garrafa que en el promedio país se consigue a $700 se corre riesgo de desabastecimiento en todo el país porque ese valor no alcanza para cubrir costos”, expreso Cascales, según publica Vía País.