Corrientes, sábado 07 de febrero de 2026

Cultura Corrientes

Una nueva sala de teatro para Corrientes

23-10-2022
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(Por Alejandro Bovino Maciel, para momarandu) ).Allá por los ‘80 integré el elenco del Teatro Vocacional Corrientes donde trabajamos junto a Elsa Balbastro, Olga Belcastro, José Arigossi y María Dolores Acuña de Arigossi entre los directivos.

Sumando los actores, actrices y técnicos, éramos un montón. Ensayábamos en la sala de la casa de Elsa Belcastro, o en el patio de Olga Balbastro. Imposible no recordar a esas dos hermanas tan devotas del teatro como disciplina que tenían la santa paciencia de ceder sus casas y dictar las líneas del texto para los desmemoriados de alma como yo.

Entre todo ese montón, la fresca alegría de María Dolores Arigossi contagiaba optimismo. ¿Y qué es el optimismo? La tendencia a ver la realidad desde el costado más favorable. ¡Miren que soñar con tener una sala teatral propia cuando ni siquiera contábamos con un equipo de sonidos! Pero ese optimismo de María Dolores nunca decayó.

Ya por entonces escuchaba en algunas reuniones el proyecto de tener una sala propia en algún mítico terreno que “estaba por allí” y alguien había cedido o donado.

Ellas, pensaba yo, se pueden dar el lujo de delirar. Delirar: crear ideas que nunca se harán realidad, pero con una convicción casi insana.



Finalmente, ellas tuvieron razón y esta nueva sala lo confirma.

Un elenco que, contra el tiempo, permanece por más de 50 años ya merece este premio: contar con un teatro propio tanto para los ensayos, como para las presentaciones y funciones.

La tarea infatigable de María Dolores, que nunca se cansó de luchar por este sueño, finalmente se cristalizó en esta hermosa sala teatral con equipamiento de camarines, escenario, butacas y hasta un primer piso como palco platea ubicado en pleno centro de la ciudad de Corrientes, en la calle Paraguay 520 esquina Quintana.

Nadie puede negar la importancia relevante que tiene el nacimiento de una nueva sala de teatro y espectáculos para una ciudad que parece haber despertado de una larga siesta y se interesa activamente en revisar sus propuestas artísticas. Sé que una reciente exposición plástica tuvo un éxito inesperado. Las danzas están experimentando un renacer. Se escribe mucho en Corrientes, se publica mucho, se está gestionando un nuevo fervor en lo musical. Hay mucha gente joven revalorizando el chamamé. Hay mucho movimiento cultural, pero pocas salas donde alojarlo.

El teatro necesita de un ámbito.

Está muy bien hacer teatro callejero, intervenciones, murgas, clown. Todo suma. Pero hay obras que requieren apartar serenamente al público porque intentan comunicar algo profundo, que la calle desvirtúa. Se necesita intimidad. Nadie pensará hacer una puesta de, por ejemplo, “Casa de muñecas” de Ibsen en una vereda de la calle Junín. El paso de la gente, el bullicio, la ambientación abierta, el movimiento continuo: todo conspira para evitar que la gente se hunda dentro de sí misma y vibre al mismo ritmo y con las mismas emociones y pasiones que los personajes de la obra.

Gracias al esfuerzo sostenido, constante, tenaz y sin desmayos de esta verdadera artista que es María Dolores Arigossi, contamos con una flamante sala del Teatro Vocacional Corrientes que ha sido pensada, diseñada y construida para ser un teatro. No se ha reciclado un galpón a esos efectos. No se modificó la planta de un viejo edificio público. Es el sueño lejano de muchas voluntades que María Dolores consiguió convertir en una realidad.

Desde hoy, el mundo artístico correntino puede sentirse más realizado. La sala está allí, esperando su público. Pero hoy mis aplausos de pie son para esta mujer que ha conseguido un prodigio: le ha susurrado a un psiquiatra que estaba equivocado, y que los sueños más felices, no son frutos de un delirio.


BUENOS AIRES, octubre 2022