Iberá es sede de un estudio sin precedentes en Argentina: el monitoreo de 2 parejas de aguará guazú, usando radiocollares con tecnología GPS y satelital.
Gracias a estos radiocollares estamos conociendo la intimidad de Malevo, Preta y sus cachorros, además de conocer mejor cómo usa su territorio en el Iberá esta poco conocida especie.
Durante el primer mes y medio de los cachorros, Malevo y Preta los movían entre 30 y 50 metros cada tres o cuatro días normalmente, aunque llegaron a moverlos hasta 200 metros. Ya con 2 meses de vida, los cachorros se mueven por sus propios medios, y ahora viven en un radio de unos 300 metros, donde tienen sus pequeñas madrigueras.
Poco se conoce sobre la reproducción del aguará guazú en vida silvestre, por lo que esta información es inédita para la especie. Sí es bien sabido que hay una altísima tasa de mortalidad en los primeros meses de vida de los cachorros. Afortunadamente, cuatro de los cinco cachorros de Malevo y Preta siguen vivos.
El mayor cánido de sudamérica tiene grandes representantes creciendo en el Iberá.