Miles de peregrinos se congregan hoy en la morada de la Virgen morena y frente a la Basílica en Itatí llegados desde decenas de localidades y parajes en el interior de Corrientes y desde otras provincias y países vecinos.
A caballo, a pie, en bicicleta, en automóviles y motocicletas, miles de peregrinos se reúnen hoy en la Basílica de la Virgen.
Allí se encuentran para celebrar su congregación a las palabras que Cristo pronuncia y al resplandor del manto protector de su madre.
En la Plaza Mayor de la localidad, la fe se renueva hoy más allá de la pandemia y de toda otra distancia.
Peregrinos del norte argentino, del sur de Brasil, del Paraguay y de Bolivia, junto a contingentes de otros países, pueblan las calles de Itatí para dar anuncio a la coronación de la Virgen.
Poco a poco este tranquilo pueblo ribereño se abre a sus anchas para dar lugar a la misa y a la oración.
Autoridades locales y provinciales caminan entre la gente peregrinando junto a los recién llegados.
Tropas de a pie y motorizadas controlan las multitudes que con profunda paz invocan la palabra de Dios para dar gracias por lo recibido.
Este viernes será la puerta inaugural de una de las celebraciones más esperadas por la Iglesia católica en Argentina.
Una fecha que llega al presente atravesada por un fuerte mensaje de transformación a las verdades que el hijo de Dios anotició hace dos mil años para abrazar la pobreza.
Mensajes de profunda fe en pos de la erradicación de la cólera entre argentinos para dar salida a las crisis sistemáticas por las cuales atraviesa el país se pronuncian de un punto a otro.
En un mensaje mayor, revestida por la figura papal, la invocación la fe cristiana lleva en sí, además, un llamado a la acción contra el cambio climático.