El Partido Liberal Democrático (PLD) consiguió 63 asientos, más de la mitad de los 125 que estaban en disputa este domingo. En su primer mensaje, tras conocerse los resultados oficiales, el primer ministro Fumio Kishida aseguró que asumirá los problemas que el difunto ex primer ministro, Shinzo Abe, no pudo solucionar. Entretanto, los japoneses velaron a Abe, asesinado el pasado viernes.
Tras una holgada victoria en las elecciones a la Cámara Alta del Parlamento, el primer ministro japonés, Fumio Kishida, se comprometió a heredar las tareas inconclusas de Shinzo Abe, quien falleció el pasado viernes tras ser disparado mientras pronunciaba un discurso en el oeste del país.
En su primera comparecencia tras conocerse los resultados oficiales de las elecciones parciales del domingo, Kishida aseguró ante la Cámara Alta que "los problemas" que Abe "no pudo solucionar los haré míos".
El gobernante Partido Liberal Democrático (PLD), al que pertenecía Abe y que ahora preside Kishida, obtuvo 63 escaños, es decir, más de la mitad de los 125 que se disputaban. Es el mejor resultado electoral para esta fuerza política desde 2013.
El PLD se consolida en el Parlamento japonés
Entretanto, su socio de coalición, el partido budista Komeito, ganó 13 asientos. De esta manera suman 76 escaños en el Parlamento.
Sumados a los 70 que ostentan juntos en la otra mitad de la Cámara, la coalición conserva una amplia mayoría de 146 asientos en el órgano legislativo de 248 miembros, donde se ratifican las iniciativas legislativas antes aprobadas por la más poderosa Cámara Baja, también dominada por su alianza.
El opositor Partido Constitucional Democrático fue la segunda fuerza política más votada en estas elecciones. Aseguró 17 escaños en el Parlamento, seis menos que en los comicios pasados.
Por su parte, el nacionalista Partido de la Innovación (Nippon Ishin no Kai) experimentó la subida más notable al ganar 12 escaños, el doble que en las elecciones anteriores.
Las parlamentarias contaron con una participación del 52,05% de los votantes, por encima del 48,8% de los comicios celebrados en 2019.
Kishido, quien logró superar su objetivo de “asegurar la mayoría” en el Parlamento, interpretó los resultados como una señal de que los japoneses "ven que estamos entrando en un punto de inflexión" tanto a nivel nacional como global, con "la mayor crisis después de la guerra" mundial, en referencia al conflicto en Ucrania.
Aún así, reconoció que el PLD entra en una "nueva era" sin Abe, que incluso tras dimitir como primer ministro en 2020 por motivos de salud, sigue siendo un pilar importante en el partido y en la política nacional.
En efecto, sugirió que, "debido a que hemos perdido a un gran líder", es importante que el partido se una "mientras nos enfrentamos a cuestiones difíciles".
La cómoda mayoría obtenida en los comicios del domingo podría permitir al primer ministro Fumio Kishida gobernar sin interrupción hasta las elecciones previstas para 2025.
¿A qué retos se enfrenta el primer ministro nipón?
Kishida se enfrenta a varios retos como primer ministro de Japón, incluida una enmienda constitucional para ampliar las capacidades militares del país ante el aumento de la influencia y la presencia militar de China en la región y una situación geopolítica cambiante.
Los partidos favorables a la revisión de la Carta Magna japonesa suman ahora 177 asientos en la Cámara Alta, por encima de los dos tercios (166) necesarios para cualquier enmienda.
Sin embargo, la situación es incierta ya que Komeito, el partido centrista que forma parte de la coalición de gobierno, dice que no es necesario cambiar el artículo de la Constitución que pone restricciones a los militares.
Por otra parte, Kishida se enfrenta a los estragos de la pandemia de Covid-19, la guerra en Ucrania y el alza de los precios, especialmente de los alimentos y la energía.
También deberá hacer frente a la resolución de los secuestros de japoneses por parte de Corea del Norte entre los años 70 y 80, uno de los temas de interés nacional más destacados.
Con EFE, AP y Reuters